Caballero Rojo

Deidades

Caballero Rojo

Símbolo de Caballero Rojo

Señora de la estrategia, Gran maestra del tablero de las lanzas.
Semidiosa faeruniana.

Sí­mbolo: Caballo rojo de ajedrez con estrella en vez de ojos.
Plano natal: Descanso del guerrero.
Alineamiento: Legal neutral.
Ámbito: Estrategia, planificación, táctica.
Adoradores: Guerreros, jugadores, monjes, estrategas, tácticos.
Alineamiento de los clérigos: LB, LM, LN.
Dominios: Guerra, Ley, Nobleza, Planificación.
Arma predilecta: «Jaque mate» (espada larga)

Calmada y lógica en su comportamiento, el Caballero rojo despliega una gran compasión, aunque no se asusta por enviar a sus adoradores a la muerte cuando es necesario para asegurar el objetivo de un plan. Raras veces eleva su voz, y se dice que aprecia una buena broma y tiene una risa ronca. Le disgusta el comportamiento frívolo y mira con desagrado a aquellos que cambian sus alianzas a menudo o de manera caprichosa.

La iglesia del Caballero rojo, conocida como la Compañí­a Roja, es una rama de una orden monástica dentro de la jerarquí­a de la iglesia de Tempus que se concentra en la planificación y la estrategia, y sólo ha surgido de las sombras del templo de Tempus desde la era de los Trastornos. Los miembros de la Compañí­a roja sirven en los ejércitos de todo Faerun, a veces como comandantes de alto rango de escuadrones de élite. Otros son instructores muy respetados de escuelas de guerra. Unos pocos son intendentes, hábiles en la obtención y administración de los suministros o en establecer y mantener líneas de abastecimiento en territorio hostil. Unos cuantos clérigos del Caballero rojo han sido autores de libros de estrategia militar. Cuando no están de servicio, los clérigos del Caballero rojo son conocidos por su pasión por jugar. Aunque evitan los juegos de azar requieren la sonrisa de la Dama suerte más que la brillantez del Caballero rojo, los clérigos de la fe se esfuerzan en mejorar constantemente su habilidad en juegos abstractos de todo tipo. Mediante nuevos retos mejoran su desarrollo de líneas paralelas de pensamiento, y desarrollan nuevas estrategias para así mejorar su capacidad de leer las intenciones de un oponente. Los clérigos del Caballero rojo rezan para sus conjuros por la noche antes de irse a dormir, preparándose para el día que vendrá. Además de observar los días sagrados y ceremonias importantes de la iglesia de Tempus, el clero del Caballero rojo honra dos importantes días sagrados. La Retirada es un acontecimiento anual celebrada cada día de Hibernal. Durante esta solemne ceremonia el clero del Caballero rojo se congrega para una retrospectiva de las campanas del año anterior que dura todo el día. Se discuten las estrategias, se analizan las batallas y el saber acumulado es integrado en las enseñanzas de la iglesia. El Gambito de dama se celebra el primer dí­a de Tarskh. Durante este festejo el clero del Caballero rojo se relaja con un dí­a de festejos y competiciones de juegos. Se realizan torneos de ajedrez que duran todo el dí­a (también conocido como tablero de lanzas), con los vencedores recibiendo reconocimiento, títulos de mérito, promociones y, a veces, un precioso regalo de la armería del templo. Muchos clérigos se hacen multiclase como campeones divinos, guerreros o monjes.

Historia/Relaciones: El caballero Rojo fue ascendido al estatus divino por Tempus como un contrapeso natural a Gáragos. Sirve lealmente a su patrón, al que considera una figura paterna, y busca socavar tanto a Gáragos como a Cyric. Trabaja muy de cerca con Tormn, que tiene una disposición similar, y ve a Valkur el poderoso como su mejor aliado en el combate naval, aunque en cierto modo no sea de fiar. El Caballero rojo mantiene su verdadero nombre en secreto a todos menos al Señor de las batallas, ya que cree que si cualquier ser, mortal o divino, obtuvieses cualquier clase de control sobre ella, entonces tendría conocimiento de todos los planes y estratagemas de los gobernantes de Faerun y de los dioses de los planos.

Dogma: La guerra es ganada por aquellos que con la mejor planificación, estrategia y tácticas, sin importar las desventajas aparentes. Cualquier imbécil puede arrebatar la derrota de las mandí­bulas de la victoria con la ayuda de la fortuna, pero sólo un maestro estratega puede asegurar una victoria duradera. La guerra es una serie de batallas: perder una batalla no indica que la guerra está perdida. Busca las debilidades de tu oponente y reconoce las tuyas propias, evita los puntos fuertes de tu oponente y pon en juego los tuyos. Sólo concentrando las virtudes propias en las vulnerabilidades del enemigo puede asegurarse el triunfo. En épocas de guerra prepárate para la paz, en los tiempos de paz, prepárate para la guerra. Busca los enemigos de tus enemigos, para hacerlos tus aliados, y prepárate para comprometerte. La vida es una interminable serie de escaramuzas con ocasionales estallidos de guerra. Debes estar preparado (y tener un plan de emergencia).