Elfo Lunar

Elfo Lunar

La más común de las súbrazas élficas de Faerûn es la de los elfos lunares. Los elfos son gráciles, ágiles y maravillosos. Sea cual sea su particular herencia, son vistos por las otras razas como un pueblo maravilloso y lleno de magia. Esta maravilla y respeto tienen una consecuencia inesperada; mucha gente ve a los elfos como una raza altiva y descaradamente introvertida. Las razones de esto son varias e incluyen la envidia, los celos y el odio religioso. Es la naturaleza de los elfos suscitar tales reacciones de los demás, porque parece imposible tras encontrar por vez primera a los elfos reaccionar de cualquier manera que refleje desinterés o apatía.

Los elfos lunares se consideran adultos a los 110 años, de mediana edad a los 175, viejos a los 263, y venerables a los 350. Pueden llegar a vivir hasta 750 años.

Características:

♦ Idiomas automáticos:Élfico y Khondazano.
♦ Ajustes de los elfos a las características: Des +2, Con -2.
♦ Aptitudes especiales: Inmunidad a Dormir, Fortaleza contra encantamientos, Competencias adicionales (espada larga, estoque, arco corto y arco largo), Afinidad con una habilidad (Escuchar), Afinidad con una habilidad (Buscar), Afinidad con una habilidad (Avistar), Sentidos agudos, Visión en la penumbra.
♦ Zona de inicio: Llanos exteriores de Athkatla.
♦ Cómo selecciono esta raza/subraza: Los elfos lunares son los elfos estándar del juego. Basta con dejar vacío el apartado de subraza para ser considerado como un elfo lunar de estas características.

Cómo son los elfos lunares

Procedentes de otro lejano reino apartado de Faerûn en algún pasado distante, los elfos han demostrado ser una de las razas más diversas y con más éxito que han aparecido en Abeir-Toril. Han colonizado las tierras, los mares e incluso los cielos de Faerûn, expandiéndose durante los siglos. Puede que hoy en día los grandes reinos élficos se hayan retirado ante la usurpación de los humanos y otros humanoides, pero la influencia élfica en el mundo es incuestionable y generalizada. Los elfos se adaptan y cambian de manera dramática para fundirse con su entorno, por lo que a través de varias generaciones, las distintas tribus de elfos han llegado a ser bastante divergentes en apariencia y perspectiva. A pesar de esto, todos los elfos retienen ciertas características que les colocan aparte de las otras razas del mundo. Colectivamente, los elfos se llaman a si mismos Tel-quessir (traducido a la lengua común significa "el Pueblo"). Para referirse a las otras razas utilizan una expresión élfica menos diplomática, N-Tel-Quess, que significa "No del pueblo."

Descripción física: Los elfos lunares tienen la piel clara, a veces con tonos azules, y el pelo de un color blanco plateado, negro o azul, en algunas raras ocasiones poseen colores de cabello humanos, como rubio, rojizo, o castaño. Sus ojos son azules o verdes, con destellos dorados. Los elfos son más delgados que los humanos, aunque los elfos de Faerûn son de un tamaño similar a los humanos, midiendo entre 1.40 a 1.85 las mujeres, y 1.52 a 1.98 los varones.

Los elfos lunares prefieren vestir con ropas rústicas de corte simple y de estilos que son, sin embargo, elegantes y de factura exquisita. Adornan sus vestidos con dibujos bordados, abalorios y adornos, prefiriendo los colores pardos para la ropa diaria, tonos que les faciliten esconderse entre la espesura. En lugares seguros o en tiempos de celebración, los elfos lunares disfrutan vistiendo colores. llamativos, cuanto más brillantes mejor. Llevan el pelo trenzado o en colas de caballo, entrelazado con hilos y abalorios. Los elfos lunares a veces llevan dibujos o tatuajes en el cuerpo con motivos místicos, aunque no hasta el extremo de los elfos salvajes.

Perspectiva élfica

Muchos de los habitantes de Faerûn creen que sólo existen cuatro subrazas diferentes de elfos, pero por lo menos hay ocho. Los más comunes de Faerûn son los elfos lunares, solares y silvanos. Los drow son fácilmente los más conocidos. Los menos conocidos son los elfos acuáticos y los elfos salvajes, que habitan en regiones inhóspitas, lejanas y distantes vistas por muy pocos humanos. Menos conocidos aún son los avariel o elfos alados. Conducidos casi a la extinción en los tiempos antiguos, la última tribu de avariel está comenzando ahora a recuperar los lazos con el mundo exterior. Por su parte, también son muy conocidos los elfos de las estrellas o mithril, quienes solo hace unos siglos han recuperado sus nexos con Faerûn, apartados en su hogar extraplanario.

A pesar de la increíble diversidad de las distintas subrazas élficas, todos los elfos comparten cierto número de características, quizá la más fuerte su afinidad por la magia. El uso de la magia impregna la sociedad élfica a todos los niveles. El ejemplo más impresionante de magia élfica son los mythales, poderosos campos de energía mágica creados por los antiguos elfos para envolver ciudades enteras con auras mágicas protectoras. La resistencia natural de los elfos a los conjuros de encantamiento es debida en parte a que cada momento de sus vidas está inmerso en tales ambientes mágicos.

Las ciudades élficas son maravillosas, incluso sin las mejoras mágicas habituales que suelen tener. Para un elfo, un edificio no es diferente a una montaña o un árbol. Se esfuerzan por embellecer sus hogares y estructuras de tal manera que se mezclen y armonicen con la naturaleza que les rodea, sumándose a la pureza y belleza natural del entorno en lugar de restarla Los edificios funcionales construidos por la mayoría de los humanos sorprenden a los elfos, que los encuentran ridículos e intrusivos. Las puertas élficas tienen un interés particular.

La arquitectura tradicional élfica intenta mezclarse con la naturaleza; como resultado, las puertas exteriores en las estructuras élficas a menudo están camufladas astutamente en el tronco de un gran árbol, como una gran piedra en la falda de una colina, y así sucesivamente. Los niños elfos en seguida aprenden bien a distinguir y encontrar puertas, y esta habilidad perdura hasta la edad adulta. Las puertas secretas construidas por otras razas a menudo divierten a los elfos con sus burdos intentos de camuflarse.

Al contrario que otras razas humanoides, los elfos no duermen realmente. Un elfo sólo necesita descansar y relajarse en un trance conocido como ensueño durante cuatro horas cada día. La mayoría de los "dormitorios" élficos se parecen a salas de estar o estudios amueblados con sofás cómodos o divanes. El ensueño élfico tiene otro efecto interesante, parece que realmente nunca cambie el nivel de actividad en una ciudad élfica. La duración del ensueño permite a la mayoría de los elfos disfrutar de periodos de actividad de aproximadamente 20 horas diarias. En combinación con su increíble y larga expectativa de vida, el ensueño significa que los elfos pueden tomarse su tiempo con sus proyectos. Si tuviesen la imperiosa necesidad de los humanos de completar sus proyectos tan pronto como fuera posible, verdaderamente no habría límites a lo que pudiesen realizar.

Aunque se Piensa que son amantes de la paz, la historia de la raza está llena de sangrientas y terribles guerras que rivalizan con las de cualquier otra raza. Incluso hoy en día, todos los elfos pasan sus años de formación entrenando con las armas tradicionales de su raza. Un verdadero elfo debe estar preparado para defender su hogar con magia y acero si la necesidad lo requiere. A pesar de esto, los elfos no sucumben a la ferocidad salvaje en su entrenamiento, sino que ven el combate y las demás actividades marciales como otra faceta del mundo natural, a la que hay que prestar no menos atención y respeto que a las demás. Como resultado, los elfos consideran el combate casi como una danza magistralmente coreografiada.

Vida y Sociedad

Historia de los elfos lunares: Aunque los elfos lunares no fueron los primeros en emigrar a Faerûn, compusieron la migración más numerosa. Incluso en el antiguo pasado su pasión por viajar parece haber estado presente, porque de hecho llegaron a Faerûn en gran número. Los elfos lunares querían explorar este nuevo mundo más que establecerse, y por ello no fundaron sus propias naciones durante algún tiempo prefiriendo alojarse en otros reinos élficos, como Othreier y Keltormir. La única de las antiguas naciones élficas que los elfos lunares pueden llamar propia fue Orishaar, la cual fue derrotada en el -11.200 CV por los Ilytiiiri. Tras las Guerras de la corona, los elfos lunares ayudaron a levantar muchas de las naciones de la segunda generación de reinos élficos. Los supervivientes de Orishaar, junto con los clanes de otros reinos que habían sido destruidos durante las Guerras de la corona, fundaron el refugio secreto de Evereska en el -8600 CV, y muchos elfos lunares habitaron el glorioso reino de Cormanthor, fundado en —1983 CV en los bosques de la Corte élfica.

Uno por uno fueron desapareciendo los antiguos reinos élficos, hasta que la caída de Myth Drannor en el 714 CV dejó a Evereska como la última ciudad de los elfos lunares de Faerûn.Muchos grupos nómadas de elfos lunares todavía vagan por los grandes bosques del norte de Faerûn, pero ningún reino élfico se ha erigido tras la caída de los reinos de la segunda generación. A pesar del hecho de que sólo un reino élfico ha sobrevivido al tiempo desde las Guerras de la corona, los elfos lunares no lo han pasado mal en comparación con muchos de sus parientes elfos. Felices de reunirse en pequeños poblados, secretos y relativamente poco duraderos, o simplemente vagando por las tierras salvajes de Faerûn siguiendo la llamada de sus corazones, los elfos lunares han construido pocos lugares que merezcan la pena destruir. Cuando comenzó la Retirada de los elfos, los elfos lunares desoyeron la llamada, c incluso cuando respondieron, lo hicieron en un número mucho menor que los elfos solares y otras razas Elficas.

Perspectiva: Los elfos lunares son más impulsivos que otros elfos, y no les gusta permanecer demasiado tiempo en el mismo lugar. La mayoría son más felices cuando viajan, especialmente a través de las extensas tierras vírgenes salvajes que todavía quedan en Faerûn. Esta es probablemente la razón por la cual son más amables y complacientes hacia otras razas que la mayoría de los elfos.

No se aíslan de las tierras de los humanos tras impermeables defensas. Los elfos lunares han estado vigilando a la humanidad durante muchísimo más tiempo que sus parientes solares o silvanos, y saben que las demás razas no son tan estúpidas o insignificantes como piensan la mayoría de los demás elfos. Sienten que tomar parte en los prometedores reinos humanos como Lunargéntea e inculcando valores élficos y cultura en esas tierras jóvenes es la mejor manera que tienen de que la raza élfica sobreviva y prospere, en lugar de esconderse y evitar todo contacto con los ambiciosos y codiciosos humanos.

Los elfos lunares se lanzan a la aventura por el simple placer de vagar y viajar. Desean ver y hacer todo lo que les sea posible durante sus largas vidas. Al igual que sus aliados, los Arpistas, los elfos lunares creen que una sola persona de buen corazón que se enfrente a la injusticia o al mal puede marcar la diferencia. El típico aventurero elfo lunar suele ser un protector errante de la gente común, no un saqueador de mazmorras o un exterminador de monstruos.

Personajes elfos lunares: Los elfos lunares son atraídos a una variedad de caminos más que la mayoría de los elfos. Sienten un gran amor por la música y son excelentes bardos. Los elfos lunares no sienten la profunda devoción por el Panteón élfico que sienten los elfos solares, ni están unidos a la naturaleza como los elfos silvanos, pero los clérigos y los druidas no son escasos en esta subraza. Muchos elfos lunares son habilidosos guerreros y tienen al menos algunos niveles de guerrero, y por ello comprenden el grueso de los ejércitos élficos. Pero los elfos lunares prefieren el sigilo a la fuerza y a menudo prefieren convertirse en exploradores y pícaros. Al igual que todos los elfos, los elfos lunares son unos enamorados de la magia y muchos de ellos eligen dedicarse a las artes mágicas.

Clase predilecta: Mago, los elfos lunares comparten la misma afinidad por la magia arcana que los elfos solares, aunque tienden a ser más impulsivos con sus conjuros. Al contrario que sus parientes más disciplinados, los elfos lunares a menudo siguen dos o más caminos distintos, combinando el estudio de la magia con las artes del maestro espadachín o el pícaro. Clases de prestigio: Los elfos lunares fueron los primeros en desarrollar la clase de prestigio hojacantante y tienen más hojacantantes que las demás subrazas élficas. Como uno podría esperar, los elfos lunares a menudo se convierten en arqueros arcanos. Cualquier elfo lunar aventurero de buen corazón, que posea un poco de experiencia a sus espaldas, es probable que llegue a ser un Arpista y a menudo elige progresar como agente Custodio. Los elfos lunares también son buenos cantaconjuros (clase no implementada).

La sociedad de los elfos lunares: Los elfos lunares son espíritus nómadas que raramente permanecen mucho tiempo asentados en el mismo sitio. Se encuentran cómodos viviendo entre los elfos solares y los elfos del bosque, al igual que también viven en zonas dominadas por humanos, medianos o incluso gnomos. Sus hogares suelen ser sencillos, modestos y confortables. Los elfos lunares son mucho menos serios y solemnes en sus actos y su manera de ser que los elfos solares. Sus canciones y poemas son sencillos, y a menudo bastante cómicos, las tragedias tienen su lugar, pero los elfos lunares prefieren equilibrar esas cosas con canciones y relatos alegres y a veces subidos de tono.

También disfrutan de una amplia variedad de estilos artísticos, incluyendo pinturas y esculturas. A los elfos lunares también les gustan los juegos de azar y habilidad. Beber, comer y estar de fiesta son muy importantes en la sociedad de los elfos lunares. Un aspecto más serio de los elfos lunares emerge en tiempos difíciles. Los elfos lunares son tan hábiles con las armas y la magia como los demás elfos, y no tienen reparos en actuar si la situación requiere el uso de la violencia para solucionarse. Incluso durante la guerra intentan encontrar esperanza y humor, porque es en esos tiempos oscuros cuando la alegría y el regocijo son más valiosos.

Los elfos lunares se reúnen en grupa poco compactos, compuestos aproximadamente por una docena de familias extendidas. El liderazgo es democrático; todos los elfos de un grupo tienen voz en las decisiones importantes, aunque las opiniones de uno o dos sabios y los cabezas de familia más experimentados suelen tener más peso. En tiempos de peligro, el grupo elige a un anciano o jefe guerrero para que les guíe a través de los peligro. Los elfos lunares viajan ligeros y viajan frecuentemente, permaneciendo rara vez en el mismo lugar durante más de una estación o dos antes de seguir moviéndose.

Lenguaje y literatura: Todos los elfos lunares hablan élfico, común y el idioma humano de su región natal. Su naturaleza nómada les obliga a escoger idiomas adicionales según van viajando, y la mayoría de los elfos lunares puede hablar al menos dos idiomas adicionales además de los anteriores.

Magia y conocimientos de los elfos lunares: A los elfos lunares les atrae la magia como a ninguna otra raza (excepto quizá a sus parientes, los elfos solares). Tanto los lanzadores de conjura arcanos como los lanzadores de conjuros divinos son animados a traspasar las barreras de la magia conocida y a descubrir algo nuevo, para que se sume al conocimiento mágico colectivo de los elfos lunares. La magia no es sólo una vocación para los elfos lunares, es una devoción. El gozo de lanzar un conjuro muy complejo o crear un potente objeto mágico es tan profundo y tan pleno como cualquier gran creación de arte o música. Mientras que los elfos solares poseen una increíble cantidad de conocimiento sobre conjuros, los elfos lunares llevan a cabo experimentos sin cesar.

Deidades de los elfos lunares: Los elfos lunares adoran al Panteón élfico. Un elfo lunar se identifica con todas las deidades, pero habitualmente elige una como deidad tutelar por delante de las demás. Al contrario que sus primos los elfos solares, muchos elfos lunares adoran a Angharradh, y creen que es la unión de las tres diosas Sehanine, Aerdrie Faenya y Hanali Celanil. Los elfos lunares la ven como una igual, en lo que a poder se refiere, a Corellon Larethian, y a menudo se le asigna el papel de consorte. Las ceremonias religiosas de los elfos lunares son exuberantes, alegres y ruidosas. Incluso los elfos lunares profundamente religiosos reconocen que algunas ceremonias y festividades son sólo excusas para fiestas y juergas.

Relaciones con otras razas: De las subrazas élficas, los elfos lunares son los más tolerantes con las demás razas. Viajan ampliamente, y un elfo lunar puede esperar interactuar con cientos de razas diferentes a lo largo de su vida. Los elfos lunares encuentran intoxicante y siempre sorprendente la enorme diversidad de razas que existen en Faerûn, y valoran especialmente la perspicacia de otras razas porque a menudo piensan en cosas que los elfos nunca hubieren tenido en cuenta. Esta amplitud de miras y voluntad para aceptar nuevas ideas es considerada como estúpida y peligrosa por los demás elfos, por lo que irónicamente su propia gente a menudo proporciona a los elfos lunares fríos recibimientos.

A pesar de su amplitud de miras, los elfos lunares tienen poca paciencia o interés para con los distintos seres malvados, y siente desprecio especialmente hacia los orcos y los gnoll. Evitan las regiones donde esas culturas se encuentran, aunque algunos elfos lunares aventureros a menudo se adentran en esas regiones para espiarles. Los elfos lunares comparten con otras subrazas élficas el odio y el desprecio hacia los drow.