Alto Elfo: Solar

"Nunca hubiese imaginado que existiera algo tan bello” dijo Goldmoon en voz baja. La caminata había sido muy dura pero al final la recompensa había sido mucho mayor de lo imaginado. Los compañeros se hallaban en una alta cima desde la que se divisaba la legendaria ciudad de Qualinost.

De cada uno de los cuatro vértices de la ciudad surgía un es-belto chapitel de piedra blanca y brillante, jaspeada de relu-ciente plata; parecían cuatro ruecas resplandecientes y esta-ban unidos entre sí por gráciles arcos que se elevaban hacia el cielo. Habían sido construidos por viejos enanos herreros, por lo que eran lo suficientemente fuertes para soportar el peso de un ejército, aunque parecían tan frágiles que daba la im-presión de que si un pájaro se posara sobre ellos, rompería el equilibrio.

Estos arcos relucientes eran los límites virtuales de la ciudad ya que Qualinost no estaba amurallada. La ciudad de los elfos abría sus brazos amorosamente a la espesura de los bosques.

——Margaret Weis & Tracy Hickman, El Retorno de los Dragones

Los elfos son un pueblo mágico de gracia sobrenatural, viviendo en el mundo sin ser del todo parte de él. Viven en lugares de etérea belleza, en medio de antiguos bosques o en plateados minaretes que resplandecen con luz feérica, donde una suave música flota en el aire y delicadas fragancias son transportadas por la brisa. Los elfos aman la naturaleza y la magia, el arte y la maestría, la música y la poesía, y las cosas buenas del mundo.

ESBELTOS Y GRÁCILES

Con su gracia no terrenal y sus rasgos delicados, los elfos re-sultan perturbadoramente hermosos para los humanos y los miembros de muchas otras razas. De media son ligeramente más bajos que los humanos, variando de altura entre los algo menos de 1.5 mts hasta justo superar los 1.80. Son más esbeltos que los humanos, pesando tan sólo entre 45 y 65 kgs. Los varones y las mujeres son aproximadamente de la misma estatura, y los varones son sólo marginalmente más pesados.

La tonalidad de piel de los elfos solares es tostada, y tienen los ojos de color negro, dorado o plateados. Sus cabellos son de color negro, cobrizo o rubio dorado.

Los elfos no tienen vello facial y poco vello corporal. Sienten predilección por los ropajes elegantes de colores brillantes, y adoran la joyería simple pero preciosa.

UNA PERSPECTIVA ATEMPORAL

Los elfos pueden vivir bastante bien hasta más de 700 años, lo que les da una amplia perspectiva de los sucesos que podrían preocupar más profundamente a las razas de vidas más breves. Son más proclives a mostrar un interés contenido que un verdadero entusiasmo, y es más probable que sean curiosos que codiciosos. Tienden a mostrarse distantes e impávidos ante los pequeños acontecimientos. Cuando persiguen un objetivo, sin embargo, ya sea de aventuras en una misión o al aprender una nueva habilidad o arte, los elfos pueden mostrarse centrados e incansables. Son lentos a la hora de hacer amigos y enemigos, y más lentos aún para olvidarlos. Responden a los insultos banales con desdén y a los insultos graves con venganza.

Como las ramas de un árbol joven, los elfos son flexibles ante el peligro. Confían en la diplomacia y el compromiso para resolver las diferencias antes de que éstas escalen en violencia. Se sabe de casos en los que se han retirado de intrusiones a sus hogares de los bosques, confiando en su capacidad para simplemente esperar a que los invasores se vayan. Pero cuando surge la necesidad, los elfos revelan una dura faceta marcial, demostrando gran habilidad con la espada, el arco y la estrategia

REINOS OCULTOS EN LOS BOSQUES

La mayoría de elfos habita en pequeñas aldeas en los bosques, ocultas entre los árboles. Los elfos cazan, recolectan comida y cultivan verduras, y su habilidad y magia les permite sustentarse sin la necesidad de desbrozar y arar la tierra. Son talentosos artesanos, creadores de ropajes y objetos de arte bellamente trabajados. Su contacto con los extranjeros es normalmente limitado, aunque unos cuantos elfos se ganan la vida comerciando objetos artesanales a cambio de metales (ya que no tienen ningún interés por la minería).

Los elfos encontrados fuera de sus propias tierras son habitualmente trovadores errantes, artistas o sabios. Los nobles humanos compiten por los servicios de instructores elfos para que enseñen esgrima o magia a sus hijos.

Características:

♦ Idiomas automáticos: Élfico y Khondazano.
♦ Ajustes de los elfos a las características: +2 a Inteligencia, -2 a Constitución.
♦ Aptitudes especiales: Inmunidad a Dormir, Fortaleza contra encantamientos, Competencias adicionales (espada larga, estoque, arco corto y arco largo), Afinidad con una habilidad (Escuchar), Afinidad con una habilidad (Buscar), Afinidad con una habilidad (Avistar), Sentidos agudos, Visión en la penumbra.
♦ Zona de inicio: Llanos exteriores de Athkatla.
♦ Cómo selecciono esta raza/subraza: Elige de raza elfo y pon Solar en subraza. Si no cumples alguna de estas restricciones, el mismo servidor no te dejará jugar.

Los Elfos solares en Faerûn

Descripción general:

Los elfos solares, conocidos como elfos de oro o Ar'Tel'Quessir, tienen la reputación de ser arrogantes y vanidosos. Muchos de ellos creen ser los elegidos de Corellon y que el resto de razas (incluso los otros elfos) son inferiores en habilidad, importancia y sofisticación. Reclaman el título de "altos elfos" con orgullo y, sin duda, su raza es responsable de hazañas increíbles y, en ocasiones, terribles.

Los elfos solares que recuerdan y enfatizan los aspectos gloriosos de su historia son partidarios del principio de la "excelencia élfica": sin importar el interés, la excepcionalidad, la heroicidad o la relevancia de los logros de otras razas, hay una superioridad inherente a todo lo que es élfico. Esta actitud influye en las relaciones con el resto de los de su raza, a los que ven como representantes diluidos o reducidos de la cultura élfica.

Algunos elfos solares rechazan este modo de pensar, pero es tan habitual que la mayoría de faerûnenses cree que los elfos son la arrogancia personificada. Su actitud altiva puede restar importancia a que la mayoría de elfos solares también son infatigablemente compasivos y amables campeones del bien.

La cultura y la civilización de los elfos solares es de naturaleza muy mágica, gracias a que la raza cuenta con muchos magos, eruditos y artesanos consumados. No todos son practicantes duchos del Arte, pero todos poseen al menos un poco de magia innata. Muchos mezclan la magia con otros tipos de arte, lo que crea la danza compleja de los hojacantantes, además de la música encantadora de los bardos y las obras meticulosas de sus artesanos. Los aventureros que son elfos solares suelen aportar cierto aire.

Regiones: La mayoría de elfos solares proviene del corazón del bosque de Cormanthor, donde se encuentran ubicadas las ruinas de Myth Drannor, destruída hace poco. Otros provienen de los bosques del norte de la costa de la espada, la ciudad de Silverymoon, el asentamiento de Evereska, y la lejana isla de Evermeet. Algunos elfos solares llaman al asentamiento élfico del Alandor su nuevo hogar.

Edad: Aunque los elfos alcanzan la madurez física más o menos a la misma edad que los humanos, la comprensión élfica de la madurez va más allá del crecimiento físico y abarca la experiencia del mundo. Un elfo típicamente reclama la edad adulta y un nombre adulto alrededor de los 100 años y puede vivir hasta los 750.

Alineamiento: Los elfos aman la libertad, la variedad y la autoexpresión, así que se inclinan fuertemente hacia los aspectos más gentiles del caos. Valoran y protegen la libertad de los demás al igual que la suya propia, y son más a menudo de alineamiento bueno que de cualquier otro. Los elfos solares pueden ser de cualquier alineamiento.

EXPLORACIÓN Y AVENTURA

Los elfos parten de aventuras por su ansia viajera. Ya que tienen una vida tan larga, pueden disfrutar de siglos de exploración y descubrimiento. Les desagrada el ritmo de la sociedad humana, que es regida por su día a día pero cambia constantemente a lo largo de las décadas, así que buscan profesiones que les permitan viajar libremente e imponer su propio ritmo. Los elfos también disfrutan ejercitando su pericia marcial o ganando un mayor poder mágico, y la aventura les permite hacerlo. Algunos podrían unirse con rebeldes que luchen contra la opresión y otros podrían convertirse en campeones de causas morales.

ALTIVOS PERO CORTESES

Aunque pueden ser altivos, por lo general los elfos son corteses incluso con aquellos que no logran cumplir sus elevadas expectativas —lo que significa la mayoría de no-elfos— Aun así, pueden encontrar la parte buena en prácticamente cualquiera.

Enanos: “Los enanos son aburridos y torpes patanes. Pero lo que carecen en humor, sofisticación y modales, lo compensan con su valor. Y debo admitirlo, sus mejores herreros producen un arte que se aproxima a la calidad élfica.”
Medianos. “Los medianos son gente de placeres simples, y esa no es una cualidad nada desdeñable. Son buena gente, se preocupan los unos por los otros y cuidan de sus jardines, y han demostrado ser más duros de lo que parecen cuando surge la necesidad.”
Humanos: “Toda esa prisa, su ambición y su necesidad de lograr algo antes de que sus breves vidas pasen de largo — los empeños humanos parecen tan fútiles a veces. Pero entonces ves todo lo que han logrado, y no puedes sino apreciar sus logros. Ojalá pudieran calmarse un poco y adquirir algo de refinamiento.”

NOMBRES ÉLFICOS

A los elfos se les considera niños hasta que se declaran a sí mismo adultos, en algún momento después de su centésimo cumpleaños, y antes de este período se les conoce por sus nombres de niñez.

Al declarar su adultez, un elfo escoge un nombre adulto, aunque aquellos que le conocieron de joven podrían seguir usando el nombre de niñez. El nombre de cada elfo adulto es una creación única, aunque podría reflejar los nombres de individuos respetables u otros miembros de la familia. Existe poca distinción entre los nombres masculinos y los femeninos; las agrupaciones que aparecen aquí reflejan únicamente tendencias generales. Además, cada elfo posee un nombre familiar, típicamente una combinación de otras palabras en élfico. Algunos elfos al viajar entre humanos traducen sus nombres familiares al Común, pero otros retienen la versión en élfico.

Nombres de Niñez: Ara, Bryn, Del, Eryn, Faen, Innil, Lael, Mella, Naill, Naeris, Phann, Rael, Rinn, Sai, Syllin, Thia, Vall.

Nombres Adultos Masculinos: Adran, Aelar, Aramil, Aran-nis, Aust, Beiro, Berrian, Carric, Enialis, Erdan, Erevan, Galinndan, Hadarai, Heian, Himo, Immeral, Ivellios, Lau-cian, Mindartis, Paelias, Peren, Quarion, Riardon, Rolen, Soveliss, Thamior, Tharivol, Theren, Varis.

Nombres Adultos Femeninos: Adrie, Althaea, Anastrianna, Andraste, Antinua, Bethrynna, Birel, Caelynn, Drusilia, Enna, Felosial, Ielenia, Jelenneth, Keyleth, Leshanna, Lia, Meriele, Mialee, Naivara, Quelenna, Quillathe, Sariel, Shanairra, Shava, Silaqui, Theirastra, Thia, Vadania, Va-lanthe, Xanaphia.

Nombres Familiares (Clanes asentados en el asentamiento élfico): Amakiir (Flor de Gema), Amastacia (Flor Estelar), Galanodel (Su-surro Lunar), Holimion (Rocío de Diamante), Ilphelkiir (Gema en Flor), Liadon (Fronda de Plata), Meliamne (Talón de Roble), Naïlo (Brisa Nocturna), Siannodel (Arroyo Lunar), Xiloscient (Pétalo Dorado).

HISTORIA

Los Tel'Quessiro "el Pueblo", como se autodenominan, son duchos tanto en la magia como en la guerra. Llegaron a Faerûn antaño y allí construyeron imperios extensos y fuertes mucho antes de que los humanos se multiplicaran. Ahora ya hace mucho que pasó la época de las grandes naciones élficas. Muchos elfos se han retirado del mundo, aislados en reinos silvanos, o bien han surcado el Mar Impenetrable hasta la isla de Evermeet.

A diferencia de los enanos, que han desarrollado subrazas en el mundo, los elfos ya traían con ellos su división y se repartieron según su tipo en distintos reinos. Los primeros elfos, seres de poder inmenso, exploraron y organizaron el mundo, dando lugar a una edad de oro de arte, magia y civilización. En la cúspide de su poder, ejecutaron un ritual de Alta Magia pensado para crear una patria ideal. Aunque lo consiguieron, el conjuro desgarró la tierra en un cataclismo terrible y, a la vez, causó que emergiera del mar la distante isla de Evermeet.

Entonces llegaron las Guerras de la Corona, una serie de conflictos entre grandes reinos elfos que duró 3.000 años. Estas batallas devastaron la mayor parte del mundo y provocaron la huida de los elfos oscuros a la Infraoscuridad.

Los imperios elfos, que se tambalearon tras estas calamidades, entraron en un declive largo y lento. Muchos de los suyos formaron parte de la gran Retirada a su refugio en Evermeet. A medida que se marchaban del mundo en números cada vez mayores, otras razas y civilizaciones cobraron importancia en Faerûn. La lengua elfa que se usa en todo Faerûn (y que a veces los elfos llaman la Lengua Verdadera) está escrita en el elegante alfabeto espruar. Hoy en día, se ha olvidado del todo el seldruin, la lengua antigua de la Alta Magia élfica, que usa el alfabeto hamarfae.

IMPORTANTE

Lo escrito de aquí en adelante NO pretende ser una guía de rol ni es obligatoria para rolear para personaje alguno. Simplemente sirve como una lectura para alguien que quiera saber un poco más de los elfos en quinta edición.

Los relatos más antiguos nos cuentan que los elfos son descendientes del dios Corellon. A diferencia de muchos mitos que involucran a otras razas, estos cuentos son verdaderos. Todos los elfos descienden de una deidad, y su origen condujo a una tragedia que moldea su cultura hasta el día de hoy.

La separación entre los elfos y Corellon, y la división entre Corellon y Lolth, surgieron del mismo acto de transgresión. Ese único incidente puso a todas las muchas razas de elfos en sus rumbos actuales, determinó su ciclo de vida único y desencadenó un odio implacable entre los drow y los elfos del Plano Material. Ningún otro evento ha tenido un impacto tan trascendental en la historia élfica como el que lo inició todo.

UNA RAZA DIVIDIDA

Una vez más seguimos los pasos de Corellon, pero nos desviamos de ese camino. Por toda nuestra existencia, pagamos penitencia por un paso en falso. ¿Es justo? Quizás no, pero ¿cuándo es justo el amor? ¿Es la pérdida y el anhelo un asunto para que los jueces decidan? El corazón sabe lo que el alma quiere.

— Amlaruil Moonflower, Última Reina de Evermeet

Mucho antes de que existieran los elfos, Corellon bailaba de mundo en mundo y de plano en plano. Un ser de consumada versatilidad e infinita gracia, Corellon era un dios como ningún otro: capaz de tomar la forma de un arroyo risueño, una brisa juguetona, un rayo incandescente, una llama danzante o un relámpago crepitante. Por nada más que un capricho, el cuerpo de Corellon podía convertirse en un cardumen de peces, un enjambre de abejas o una bandada de pájaros. Al relacionarse con otros dioses, Corellon a menudo adoptaba alguna de sus apariencias: masculinas, femeninas o algo más; pero con la misma frecuencia se mantenía en su forma de una rosa floreciente o una delicada cierva.

La personalidad extravagante y cambiante de Corellon se mostraba sin importar qué forma tomara la entidad. Corellon amaba con todo su corazón, rompía juramentos sin reservas y se deleitaba con cada encuentro con los otros seres divinos del multiverso.

La mayoría de los dioses aceptaban la mutabilidad y el comportamiento apasionado de Corellon, pero estos rasgos enfurecían a Gruumsh, el más grande de los dioses orcos. La ira de Gruumsh era casi universalmente respetada, incluso entre los poderes divinos, pero Corellon alegremente no le prestaba atención. Quizás fue esta aparente altivez lo que permitió a Gruumsh acercarse lo suficiente para herir a Corellon, encendiendo el legendario conflicto que le costó a Gruumsh uno de sus ojos. Dependiendo de quién cuente la historia, la batalla fue un choque de titanes librado en muchos planos y mundos, o no fue más que una molestia para Corellon. Pero todas las leyendas coinciden en que los primeros elfos surgieron de la sangre que derramó Corellon.

Estos elfos primordiales eran muy parecidos a Corellon, no tan poderosos pero igualmente cambiantes y audaces. Espléndidas criaturas feéricas, viajaban a la sombra de Corellon, brillando como los reflejos de una gema finamente cortada. Cuando Corellon se percató de estos gloriosos ecos, el dios se tomó tiempo con ellos en el lugar que se convirtió en el reino de Arvandor. Al disfrutar de la compañía de estos elfos primordiales, Corellon llegó a apreciar sus ideas, que eran tanto novedosas como familiares, y destacó a aquellos de gran reputación con un trato especial. Corellon dio a cada uno de estos luminarios un nombre único: Aerdrie, Keptolo, Solonor, Naralis, Erevan, Hanali, Tarsellis, Rillifane, Zandilar, Labelas y muchos más; y con cada nombre pronunciado nació un nuevo dios elfo.

Uno de estos seres, aunque privilegiado al ser elevado por encima del resto de los elfos primordiales, no estaba satisfecho con ser uno de los subordinados de confianza de Corellon. Ella, pues así se había declarado, veía en el multiverso a su alrededor a otros seres que dejaban su huella en varios mundos. La entidad que se llamaba a sí misma Lolth, habló a los otros nuevos dioses y tejió una seductora historia de cómo los elfos podrían alcanzar la superioridad si sólo renunciaran a un poco de su libertad individual. Juntos, unidos en propósito, los dioses podrían ser la vanguardia de este esfuerzo. ¿No valía la pena perder la libertad para alcanzar la grandeza? A través de este argumento, Lolth persuadió a las entidades primordiales para que adoptaran formas estáticas, que en gran medida se parecen a lo que los elfos son hoy en día, y así se alejaran del ejemplo de las formas salvajes y siempre cambiantes de Corellon.

A medida que estos reflejos primordiales de Corellon cambiaban su naturaleza y se definían a sí mismos, comenzaron a ver a Corellon y Lolth bajo una nueva luz. Ahora veían a Corellon como su padre, el que los había engendrado, y a Lolth como su madre, la que los había puesto en el camino hacia su destino. Cada uno de los otros elfos primordiales, como hacen los niños, favorecía a uno u otro progenitor. Corellon se sintió repugnado por lo que él percibía como una traición y se rebeló contra la intrusión de Lolth, con lo cual algunos de los elfos primordiales salieron en su defensa. Argumentaron que ninguna entidad surgida de Corellon, por muy rebelde que fuera, debería ser atacada. Aquellos que seguían siendo defensores de Corellon insistieron en que su progenitor también quería la grandeza para los elfos y que tal grandeza podía ser alcanzada si todos los elfos primordiales seguían el ejemplo de Corellon.

Los elfos primordiales se reunieron en grandes facciones alrededor de Lolth y Corellon mientras cada entidad presentaba su caso. En un momento en que Corellon se distrajo y se perdió en sus pensamientos, Lolth se acercó sigilosamente a él e intentó asestarle un golpe mortal. Los elfos que favorecían a Corellon ayudaron a desviar el ataque, pero aquellos a favor de Lolth permanecieron distantes y desapegados, sin hacer nada para prevenir su embestida.

Este acto desgarró a los elfos. Lolth y Corellon tomaron caminos separados, Lolth para convertirse en una señora demoníaca en el Abismo, y Corellon para convertirse en el líder de facto, de un panteón que ya no podía ser confiable. Los dioses elfos que se pusieron del lado de Corellon se convirtieron en el Seldarine, y aquellos que huyeron junto con Lolth se convirtieron en un oscuro reflejo del Seldarine. A excepción de aquellos que habían sido nombrados dioses, Corellon expulsó a los elfos primordiales del Arvandor y los condenó a una existencia física en el Plano Material y otros mundos del multiverso como el Feywild y el Shadowfell. A partir de entonces, todos los elfos serían mortales, fijados en las formas que habían adoptado en desafío a la voluntad de Corellon. Los elfos que más reverenciaban a Lolth se convirtieron en drow, y los demás se dividieron en una multitud de grupos habitantes de la superficie, cada uno adorando a algunos o todos los Seldarines en sus respectivos enclaves.

Como consecuencia de esta ruptura, ningún elfo volvería nunca completamente al abrazo de Corellon para disfrutar de la vida eterna en Arvandor. En cambio, cuando un alma élfica regresa a Arvandor, es adoptada por los otros dioses Seldarines y se le da por un tiempo, un respiro del mundo, durante el cual se la deja sola para contemplar la decepción de su creador. Luego el alma emerge de Arvandor para renacer en un cuerpo esbelto y elegante que vive durante un tiempo increíblemente largo, evidencia de que su creador guarda un amor por ellos que, en el fondo, es inmenso.

LA DIÁSPORA ÉLFICA

Los elfos primordiales se divirtieron en varios planos de existencia antes de la ruptura entre Corellon y Lolth. Fuera de la gloria de Arvandor, su lugar favorito era el Feywild, también llamado Feérico, un reino de pasión desenfrenada. A ese lugar de esplendores huyeron los elfos después de ser expulsados de la presencia de Corellon. Es en ese lugar donde se transformaron de criaturas feéricas en humanoides. Después, a menudo lloraban al darse cuenta de lo que habían perdido, y su tristeza se profundizaba aún más por la influencia del Feywild. Pero también fue en el Feywild donde descubrieron las potenciales alegrías de ser una persona, en un mundo de formas inalterables.

La mayoría de los elfos finalmente se dispersaron desde el Feywild a otros mundos, ya que el ansia de viajar y la curiosidad los llevó a los confines más lejanos del multiverso. En esos otros mundos, los elfos desarrollaron las formas de cultura y sociedad que ahora se asocian con su pueblo. En algunos lugares, el nombre de Corellon no persiste en el recuerdo de los elfos, pero la sangre del dios aún fluye dentro de ellos, incluso si no saben nada de su origen. No importa dónde estén en el multiverso, todos los elfos sienten una conexión especial con el reino de Feérico, ya que fue el primer hogar de su raza después de ser expulsados a la deriva. Incluso si no pueden nombrar ese reino o no saben cómo regresar allí, los recuerdos vestigiales del lugar a veces brillan en sus mentes cuando entran en trance.

Un grupo de elfos, los eladrin, nunca abandonó ese primer refugio. Después de estar expuestos a la magia omnipresente del Feywild durante siglos, estos elfos tienen una cualidad sobrenatural que no comparten sus primos en el Plano Material. Algunos eladrin han sido transformados tan a fondo que han vuelto a ser criaturas feéricas y se les ha permitido regresar a Arvandor, donde son una fascinación y un deleite para el Seldarine.

VIVIENDO EN TRANCE

¿Historia mis jóvenes amigos? ¿Solo porque vuestras vidas son tan fugazmente rápidas como el vuelo de un colibrí no es motivo para decir que la mía constituye historia? La historia es el tejido de las cosas fuera de la vida, no para aquellos que aún están dentro de su telar. Aun así os contaré mi vida y la vida de mi clan, ya que nuestro canto clánico no ha sido cantado en más de un siglo. En trance, el pueblo puede aprender todo lo que ha pasado para ellos y sus predecesores. Ahora, en canciones que antes sólo se cantaban en celebración, puedo enseñaros breves velas de humanidad del Pueblo y vuestro propio lugar entre nosotros. — Cymbiir Haevault, Guardián del Saber del Clan Haevault

Un recuerdo es algo curioso. Uno puede entrar en la conciencia sin ser llamado, evocado por un aroma inesperado o las palabras pronunciadas por un amigo. Un recuerdo también puede ser esquivo, frustrando todos los intentos por rememorarlo y a veces sólo se recuerda después de abandonar la búsqueda, como una palabra en la punta de la lengua. Algunos recuerdos tiran del corazón, pesándolo y manteniéndolo allí como un ancla amarra un barco. Otros lo elevan o lo hacen revolotear alegremente como las alas de un pájaro. Algunos recuerdos acechan como depredadores, listos para saltar cuando la mente o el corazón son vulnerables. Algunos persisten como cicatrices, no siempre visibles, pero siempre presentes.

Quizás más que cualquier otra raza, los elfos están familiarizados con todos los aspectos del recuerdo. Desde su nacimiento, los elfos no duermen, sino que entran en trance cuando necesitan descansar. En este estado, los elfos permanecen conscientes de su entorno mientras se sumergen en sus recuerdos. Lo que un elfo recuerda mientras está en trance, depende en gran medida de cuánto tiempo ha vivido el elfo, y de los eventos de las vidas que el alma del elfo ha experimentado antes.

CICLOS DE VIDA Y PERSPECTIVA

¿Medio Elfo, Media Alma?

Desde la perspectiva élfica, el nacimiento de un medio elfo representa una interrupción del orden natural de la reencarnación. Los elfos en diferentes comunidades y en diferentes mundos tienen numerosas ideas sobre la naturaleza de la interrupción, porque los dioses nunca han dado una respuesta que parezca aplicable a todos. El alma de un medio elfo podría ser un alma élfica cuya conexión con el Seldarine se ha debilitado, o podría ser una verdadera alma élfica atrapada en el cuerpo de un medio elfo hasta la muerte, o el alma que yace bajo su apariencia élfica podría ser humana. Muchos elfos, especialmente los más jóvenes, ven la existencia de medio-elfos como una señal de esperanza más que como una amenaza, un ejemplo de cómo las almas élficas pueden experimentar el mundo de nuevas maneras, no atadas a una sola forma física o a una filosofía particular.

INFANCIA

Se ha hablado mucho de la fecundidad relativa de los humanos en comparación con los elfos. La gente ignorante se pregunta cómo los elfos pueden vivir tanto tiempo, y sin embargo tener tan pocos hijos. No pueden saber lo que significa para un elfo traer un niño al mundo. No pueden entender cómo un nacimiento es a la vez una alegría y una tristeza, un reencuentro y una despedida.

Cada nacimiento representa un alma de elfo que ha estado en Arvandor y ha regresado. Los elfos mortales no pueden saber si es el alma de alguien recientemente fallecido o alguien que murió hace milenios. Ni siquiera pueden estar seguros de que sea un elfo del mismo mundo. La única seguridad que tienen es que es un elfo de su misma especie, porque cuando los elfos primordiales se opusieron a Corellon y tomaron formas permanentes, eligieron este destino para sí mismos. Cuántos elfos nacen de qué padres o en cualquier generación dada, es un tema estudiado por los elfos con la esperanza de discernir alguna señal de Corellon, u otros, del Seldarine. Se cree que Aerdrie Faenya, la diosa alada del aire y el cielo, transporta las almas desde Arvandor al mundo, trayéndolas desde los cielos para comenzar sus vidas mortales de nuevo. Una década en la que nacen muchos elfos en todo el mundo se considera un presagio de peligro que requerirá grandes números de elfos para resistir. En contraste, si una comunidad élfica pasa un siglo o más sin un nuevo nacimiento, los miembros toman esto como una señal de que la comunidad se ha estancado y debe disolverse.

Debido a la rareza de los nacimientos élficos, los hermanos pueden estar separados en edad por décadas, o incluso un siglo o más. Así, pocos elfos crecen jugando con hermanos o hermanas de edad similar y en su lugar dependen de amigos para el desarrollo de sus habilidades sociales. En casos extremadamente raros, un nacimiento puede producir gemelos o, aún más escasamente, trillizos. Estos descendientes, a los que los elfos se refieren como hermanos del alma, se cree que tienen un destino especial e interrelacionado que sólo puede cumplirse si se crían juntos. Las leyendas élficas están llenas de cuentos de infortunio y tragedia que ocurren cuando los gemelos son separados y permanecen demasiado tiempo apartados. Uno podría sentirse obligado a reunirse con el otro, arriesgando su vida y su integridad. Los gemelos idénticos podrían verse envueltos en un caso de identidad equivocada, o los hermanos podrían crecer como opuestos, cada uno decidido a buscar y derrotar al otro.

Durante los primeros años de vida de un joven elfo, los recuerdos evocados durante el trance no se extraen de las experiencias actuales de vida, sino de las fantásticas aventuras pasadas del alma inmortal del elfo. Los padres de los jóvenes elfos y los sacerdotes de Erevan Ilesere animan a los jóvenes a explorar estos recuerdos y hablar sobre ellos entre sí, pero no deben ser discutidos con adultos hasta que un recuerdo de la vida despierta, la vida que vivimos mientras nos mantenemos despiertos, interfiere por primera vez en trance del joven. Esta experiencia, llamada la Primera Reflexión, marca el fin de la infancia y el comienzo de la adolescencia.

ADOLESCENCIA

La mayoría de los elfos experimentan su Primera Reflexión en su segunda o tercera década. Esto marca el comienzo del período en el que un elfo debe concentrarse en adquirir los conocimientos y habilidades necesarios para su papel como adulto. Como medio para este fin, los elfos en la adolescencia aprenden a usar el trance para evocar recuerdos de sus vidas despiertas, dándoles oportunidades para reflexionar sobre las alegrías del mundo mortal y reforzar los principios de cualquier entrenamiento o práctica realizada mientras están despiertos. Al mismo tiempo, los recuerdos de hace mucho tiempo que llegaban tan fácilmente durante la infancia, ahora surgen con menos y menos frecuencia. El Desvanecimiento del Velo es el nombre que los elfos dan a la ocasión en que un joven elfo ya no experimenta recuerdos primordiales durante el trance, sino que sólo recuerda los eventos de su existencia mortal actual.

ADULTEZ

El Desvanecimiento del Velo marca el paso de un elfo a la adultez, que suele ocurre al final del primer siglo de vida. Perder el acceso a los recuerdos primordiales puede ser una experiencia traumática. Los elfos mayores buscan signos de este cambio en los jóvenes e intentan guiarlos a través de él. La mayoría de las culturas élficas marcan el Desvanecimiento del Velo con una ceremonia de orgullo o celebración, como una forma de compensar la melancolía individual. Para algunos adolescentes, este podría ser un momento para contemplar a Labelas Enoreth, mientras que en otra comunidad el Desvanecimiento del Velo es motivo de una celebración que invoca a los dioses.

Después del Desvanecimiento del Velo, un elfo entra en la plenitud de la vida, un lapso de siglos durante el cual la mayoría se esfuerzan por interactuar con el mundo. Un elfo adulto aprende a controlar los recuerdos que surgen durante el trance, eligiendo recordar experiencias de su vida despierta, que le sirven como entrenamiento o le dan consuelo en tiempos difíciles.

Esta es la fase de la existencia élfica que es más conocida por los demás, ya que es el período en el que los elfos salen de sus comunidades aisladas e interactúan con el mundo en general. Se esfuerzan por dejar una huella duradera en el mundo, para hacer cambios positivos (según su perspectiva). Los elfos aspiran a dejar un legado en el mundo que será recordado por las generaciones futuras.

Con el paso del tiempo, un elfo adulto puede adquirir habilidades en múltiples campos mientras sigue su destino. No es extraño encontrar uno que sea experto en disciplinas variadas, como un mago de batalla que también es el principal viticultor de una comunidad, y es famoso por sus delicadas tallas en madera. Esta versatilidad refleja el entusiasmo de cada elfo adulto por nuevas experiencias, ya que los recuerdos de aventuras, travesuras y logros, nutrirán la siguiente y posiblemente más larga etapa de su vida.

ELFOS MAYORES

En algún momento durante la adultez, la ensoñación del trance de un elfo se ve interrumpida por primera vez por un nuevo tipo de pensamiento inesperado. Este recuerdo aparentemente errante no surge de la experiencia personal del elfo, ni de los recuerdos del alma primordial del elfo, sino que proviene de otra vida y otro tiempo. La primera experiencia de este tipo en un elfo a menudo se denomina Recuerdo y se atribuye a la influencia de Labelas Enoreth. O se llama Revelación, y se honra a los dioses por su aparición. Independientemente de cómo se le llame, este evento marca el inicio de una nueva fase en la vida de un elfo.

Un elfo que comienza a experimentar estos recuerdos de otras vidas puede vivir normalmente durante décadas, pero a medida que las intrusiones se vuelven más frecuentes, afectan la perspectiva del individuo. Eventualmente, los pensamientos de un elfo comienzan a alejarse de los logros mundanos y a volverse cada vez más introspectivos. Este cambio es gradual al principio, pero se vuelve cada vez más severo hasta que no puede ser ignorado. Cuando eso sucede, un elfo pierde interés en el mundo exterior y no desea nada más que regresar a casa, estar rodeado de otros de su misma especie, explorar los recuerdos que ha acumulado en esta vida y mantenerlos separados del número cada vez mayor de recuerdos de otras vidas que están resurgiendo.

La mayoría experimentan esta vivencia en su tercer o cuarto siglo de vida. Los que han llevado vidas extremadamente activas y peligrosas, como los aventureros, parecen ser afectados antes que aquellos que siguen ocupaciones más tranquilas. Es notable que los que han sido revividos de la muerte por medios mágicos parecen experimentar su primer recuerdo de otra vida antes de lo esperado. Independientemente de cuán pronto o cuán a menudo los elfos experimenten tales recuerdos, la mayoría los considera una bendición de los dioses. Las experiencias de otras vidas que se reviven durante el trance pueden ser examinadas en busca de lecciones para aplicar durante la vida despierta, signos de los dioses, o formas de abrir la perspectiva del elfo a otros puntos de vista.

Un puñado de elfos en cada generación nunca experimenta un recuerdo de otra vida durante el trance. Se hipotetiza que estos pocos selectos podrían ser reencarnaciones de los elfos primordiales originales que surgieron de la sangre de Corellon y se les permitió permanecer en su compañía. Aunque la mayoría de los elfos mayores se vuelven más serenos, estas raras personas pasan el resto de sus vidas lanzándose a situaciones peligrosas, como si desafiaran a la muerte a intentar llevarlos.

Sueños más allá del Recuerdo

Los elfos pueden dormir y soñar igual que cualquier humano, pero casi todos los elfos superficiales evitan hacerlo. Los sueños, como los conocen los humanos, son extraños y confusos para los elfos. A diferencia de los recuerdos reales del alma primordial, la vida presente o las vidas pasadas, los sueños son productos incontrolados del subconsciente, y quizás también las mentes subconscientes de esas vidas pasadas o almas primordiales. Un elfo que sueña siempre debe preguntarse de qué mente surgieron estos pensamientos por primera vez, y por qué. Los sacerdotes de Sehanine Moonbow son una excepción: duermen y sueñan para recibir señales de su diosa, y los elfos consultan a estos sacerdotes para interpretar sus propios sueños.

Envejecimiento y Muerte

La mayoría de los elfos no envejecen exteriormente como lo hacen otros humanoides. La piel de los adultos permanece lisa, su cabello no se vuelve gris, y sus huesos no duelen. Incluso los elfos más viejos parecen tener una edad similar a la de un humano de quizás, 30 años. No obstante, existe un indicador inequívoco de que un elfo se aproxima al ocaso de su existencia: cuando el elfo entra en trance, una opacidad del cristalino en forma de medialuna, con las puntas hacia abajo, aparece sobre las pupilas de ambos ojos. Este fenómeno, conocido comúnmente como Trascendencia, es una prueba de que Sehanine Moonbow ha desbloqueado la puerta para permitir que el alma del elfo retorne a Arvandor: una señal directa de los dioses que indica que es momento de poner en orden sus asuntos.

Cuánto tiempo le queda al cuerpo de un elfo nunca es seguro. Ya sean horas o años, el período está marcado por una alegría intensa y una gran tristeza. La mayoría de los elfos mortales aceptan su próximo destino con optimismo o resignación, pero algunos reaccionan arrojándose de nuevo a los trabajos de la vida con un frenesí que otros elfos consideran inapropiado. Los elfos que mueren de vejez sin experimentar la Trascendencia se cree que han sido rechazados para la admisión a Arvandor, y por lo tanto sus almas pasan a otros planos y nunca se reencarnan. Los vivos se quedan adivinando por qué esto podría ser cierto, pero la conducta de un elfo durante la vida a menudo ofrece una pista. Los drow nunca experimentan la Trascendencia, por ejemplo, y lo mismo ocurre con los elfos que se vuelven hacia la adoración de dioses distintos a los Seldarine.

PERSPECTIVA ELFICA

Los elfos de los reinos superficiales poseen una visión única sobre la dinámica del mundo y su papel en él, que es una combinación de todos los elementos que conforman su esencia, remontándose a la separación entre los elfos primordiales y Corellon en el tiempo antes del tiempo.

MELANCOLÍA CULTURAL

La razón por la que los elfos son raramente frívolos y despreocupados se encuentra en una melancolía o tristeza innata que se instauró en los elfos primordiales cuando decidieron abandonar el camino de Corellon. Estos sentimientos de remordimiento y tristeza abruman a todos los elfos en diferentes momentos de sus vidas e influyen en todos los aspectos de su sociedad.

Los clérigos entre los elfos generalmente sostienen que el vínculo roto no puede ser reparado a menos que Corellon cambie de parecer. Y por muy mutable que sea Corellon, el dios ha sido constante en un aspecto: mientras Lolth siga existiendo, la culpa de su traición recae sobre todos los elfos. Cuando los elfos primordiales renunciaron a la forma y la impermanencia por la promesa de grandeza, abandonaron la parte de su naturaleza que Corellon más valoraba, y lo que es peor, al hacerlo comprometieron la mutabilidad de Corellon.

Independientemente de si Lolth engañó o no a los elfos primordiales, para Corellon es indiferente. Ellos optaron por seguir su liderazgo, lo que precipitó la ruptura entre Corellon y Lolth, incluso si muchos de ellos finalmente se mantuvieron leales a Corellon. Ahora los elfos del mundo deben vivir y morir y volver a vivir, sufriendo las consecuencias del mal juicio de sus antepasados. En este sentido, Corellon es tan inamovible e inmutable como el fundamento del mundo. Y todos los elfos lloran por los recuerdos del vínculo irremediablemente roto entre ellos y su creador.

La Visión a Largo Plazo

Los elfos, seres que disfrutan de una vida natural que se extiende por siete siglos o más, ven el mundo de una manera muy diferente a los mortales. Esta longevidad impacta su perspectiva hacia cada faceta de la existencia mortal. Acontecimientos que para los humanos son parte de un pasado lejano o incluso antiguo, pueden haber sido vividos en primera persona por muchos elfos que aún caminan entre nosotros. Además, es probable que un elfo recuerde estos eventos con mayor precisión que un historiador meticuloso, ya que tienen la capacidad de revivir estos recuerdos durante el trance, afianzándolos cada vez más en su mente.

La percepción del tiempo y su valor para los elfos puede resultar incomprensible para los humanos. Los elfos raramente muestran un apego sentimental hacia objetos físicos como estructuras o muebles manufacturados, a excepción de aquellos con un significado personal. La razón es simple: es probable que el objeto se deteriore antes que el elfo. Incluso las joyas más finas y las espadas de acero pierden su brillo y se oxidan, sucumbiendo al paso del tiempo mucho antes de que los años de sus dueños elfos lleguen a su fin.

Curiosamente, los elfos muestran un interés particular en lo fugaz: un enjambre de efímeras, burbujas en el agua, ilusiones, eclipses, arco iris, actuaciones artísticas, etc. Se sienten atraídos por cualquier clase de belleza (un objeto, criatura, escena o evento) que puede ser experimentado solo una vez, pero que puede ser capturado en la memoria de un elfo y revisado durante el trance por el resto de sus vidas.

Es poco común que un elfo forme relaciones fuertes con individuos de otras razas, especialmente aquellas cuya vida es mucho más corta. Los humanos tienden a creer que los elfos no forman lazos estrechos con ellos porque los elfos se entristecen cada vez que pierden a un amigo humano por la muerte, pero eso es solo una parte de la verdad. Desde la perspectiva élfica, las vidas humanas terminan demasiado pronto para que los elfos forjen lo que consideran una verdadera amistad. Entre los elfos, cien años de conocimiento entre individuos se considera una buena base para una relación cercana.

En línea con su aparente indiferencia, los elfos pueden parecer fríos y sin emociones ante la tragedia. Sienten el mismo dolor que otros sienten y lloran sus pérdidas, pero también entienden, de una manera que otras criaturas no pueden, que todo el dolor mundano es efímero. Además, siun elfo se involucra demasiado emocionalmente en una pérdida, la experiencia podría revivirse durante el trance a lo largo de siglos por venir. Mantener cierta distancia entre ellos y las preocupaciones de los demás les sirve mejor a los elfos.

Aunque son reservados con su afecto por los demás, la mayoría de los elfos son excelentes jueces del carácter. Por lo tanto, pueden formar asociaciones superficiales con otras criaturas muy rápidamente. Un elfo a menudo sabe dentro de minutos después de conocer a alguien, si ese nuevo conocido sería un compañero adecuado para un viaje o una aventura, y sus primeras impresiones rara vez son incorrectas, aunque podrían pasar décadas antes de que la relación se vuelva profundamente personal.

La paciencia, tal y como la definen otras razas, está tan profundamente arraigada en los elfos que trasciende la noción de segunda naturaleza. Frente a la amenaza de invasión enemiga, los elfos se sienten igualmente cómodos esperando el peligro en sus fortalezas ocultas, como enfrentándose a él. El hecho de mantenerse al margen del daño durante un año o incluso una década es un pequeño sacrificio para evitar el derramamiento de sangre, porque después de todo, los elfos tienen todo el tiempo del mundo.

Delitos y Castigos

En línea con su amplia perspectiva del mundo y su conocimiento de su historia, los elfos poseen una visión única de la moralidad. Siguen las definiciones tradicionales de bien y mal, pero matizadas con sensibilidades élficas. Cuando alguien quita la vida a otro, por ejemplo, los elfos tienen una forma única de impartir justicia.

Al igual que la mayoría de los seres civilizados, los elfos consideran el asesinato un delito grave, pero su razonamiento sobre el castigo es propio. Las criaturas mortales, como los humanos, condenan el asesinato y a quienes lo cometen porque apaga una vida. En lo que respecta a la vida de un mortal, los elfos ven las cosas de la misma manera. Incluso si una criatura asesinada es devuelta a la vida con magia, eso no niega el delito más que reemplazar el oro robado compensa el acto original de robo.

Pero los elfos no son verdaderamente mortales en la forma en que lo son los humanos y otras criaturas. Si un elfo es asesinado, el alma se reencarna en un nuevo cuerpo después de algún tiempo indeterminado. Solo las ambiciones y los objetivos de vida actuales del elfo fallecido se ven truncados; el alma finalmente recibirá otra oportunidad de vida y realización.

Debido a que los elfos se reencarnan, su sociedad trata a la familia y amigos de un elfo asesinado como las verdaderas víctimas del asesinato. Los supervivientes deben seguir adelante en la vida sin un querido padre, hijo, pareja, hermano o compañero, y podrían sentir esa pérdida durante siglos. La justicia en tales casos está orientada hacia su beneficio más que hacia vengar al individuo cuya vida fue terminada. El castigo para el asesino depende en cierta medida de la naturaleza del delito y si fue premeditado.

Puede tomar la forma de ser exiliado de la comunidad, pagar una gran suma a los supervivientes, o ser obligado a continuar con cualquier trabajo inconcluso en el que estaba involucrado el elfo asesinado. De estos, el exilio es el castigo más severo. La actitud de los elfos superficiales hacia el asesinato (que algunas razas ven como bordeando lo indiferente) es llevada al extremo por los drow, quienes han elevado el asesinato tanto de enemigos como de amigos a un arte y consideran que matar, es solo otra herramienta para resolver disputas y despejar el camino para el avance social.

Los delitos contra la propiedad como el robo suelen considerarse evidencia de defectos de carácter significativos, porque los elfos no valoran los bienes materiales tanto como las razas de vidas más cortas. El valor intrínseco de un artículo es secundario a su valor histórico y sentimental, que puede ser considerable. Un elfo que roba una bolsa llena de gemas, sería compadecido, pero alguien que roba una flor seca presentada a un elfo por su hermana hace mucho tiempo, sería visto como un monstruo y probablemente sería exiliado de la comunidad.

PASIÓN VS RESTRICCIÓN

La personalidad de los elfos es una amalgama de dos fuerzas contrapuestas, que luchan por la supremacía a lo largo de la vida del elfo. La forma en que un elfo maneja la tensión entre la pasión y la restricción da color a sus experiencias de vida. En su juventud, los elfos abordan la vida con un entusiasmo desbordante. Su alegría es tan intensa como un fuego ardiente, su tristeza tan profunda como el océano. Se sumergen en sus emprendimientos con una energía aparentemente inagotable, pero normalmente lo hacen sin mostrar mucha emoción.

La restricción y paciencia de los elfos es bien conocida entre otras razas, pero lo que un enano o un humano no ve es el conflicto que se desarrolla dentro de la mente del elfo. Los elfos mantienen su pasión interna porque aprenden desde temprana edad que tales sentimientos pueden volverse destructivos cuando se les permite tomar el control.

Los elfos que permiten que la pasión domine su comportamiento, pueden ser consumidos por ella. Dejan de preocuparse por las amistades, alienan a los miembros de la familia y toman riesgos imprudentes en busca de gratificación que una mente más tranquila nunca arriesgaría. Esta pasión disminuye a medida que un elfo envejece, pero nunca desaparece por completo. Una de las responsabilidades más importantes de los elfos mayores, es enseñar a los jóvenes el peligro de dejar sus pasiones desatadas y mostrarles cómo desarrollar una autodisciplina duradera.

ODIO PRIMORDIAL

Una de las pasiones más intensas en un elfo, es la aversión que los elfos superficiales y los drow sienten el uno por el otro. Este odio tiene sus raíces en el tiempo en que los elfos primordiales cedieron a las promesas de Lolth. Se dividieron en dos facciones: los drow, que creían que Corellon les había retenido y que la traición de Lolth estaba justificada, y todos los demás elfos, que se sentían privados de la presencia de Corellon y creían que Lolth les había manipulado desde el principio. Para los drow, cada elfo que se baña en la luz de Corellon es un débil y un tonto. Para la mayoría de los demás elfos, cada drow es un traidor.

A pesar del abismo entre ellos, los drow y otros elfos pueden interactuar entre sí cuando es necesario, evitando la violencia por el bien de una causa común. No les gustará, incluso podrían odiarse a sí mismos por un tiempo después, pero harán lo que debe hacerse de acuerdo con las circunstancias de la situación.

Algunos elfos logran superar este odio. Han conocido o han oído hablar de elfos oscuros, como Drizzt Do'Urden, que encuentran sus propios caminos en la vida y ven a cada elfo como un individuo, no como el representante de un lado u otro en una lucha cósmica.

AVENTUREROS ELFOS

La mayoría de los elfos que viven en la superficie suelen embarcarse en un período de aventuras durante su juventud. Sin embargo, la noción de aventura para un elfo puede diferir de lo que los humanos consideran como tal. Los humanos a menudo asocian la aventura con la lucha contra monstruos, la exploración de ruinas peligrosas, la incursión en cavernas profundas y, en general, la búsqueda de oro y gloria. Aunque los elfos pueden participar en todas estas actividades, los aventureros elfos más comunes son simplemente viajeros.

Los elfos entienden que una vez que experimenten la Trascendencia, los recuerdos que han acumulado a lo largo de su vida contribuirán a su eterna satisfacción. Por lo tanto, buscan experiencias que produzcan recuerdos emocionantes, hermosos o gratificantes. Algunas batallas contra monstruos ciertamente podrían calificar, pero tales actividades no suelen ser el foco principal de un elfo. Los recuerdos más apreciados por los elfos son aquellos de lugares distantes, comidas exquisitas y personas fascinantes. Por lo tanto, la mayoría de los "aventureros" elfos son principalmente turistas, no valientes cruzados o héroes mercenarios.

Este aspecto de la vida élfica no es tan conocido entre otras razas como podría serlo, porque los elfos pasan gran parte de sus años de "aventura" en lugares lejos de otras sociedades. Están más interesados en bosques remotos, valles solitarios, altas montañas y otros lugares naturales que en las ciudades. Los elfos viajeros quieren conocer gente, pero no demasiada.

Una pequeña fracción de los elfos nacen con o desarrollan las cualidades que los marcan como posibles aventureros, tal como otras razas definen el término. Muchos grupos tradicionales de aventureros están felices de contar con un elfo entre sus miembros, y algunos elfos se toman esta vida con entusiasmo. Los elfos tienen fama de mantener la calma ante el peligro, una muy buena cualidad para tener entre gente que regularmente se encuentra en situaciones difíciles.

En ocasiones extremadamente raras, un elfo podría unirse a un grupo de aventureros por razones basadas en el miedo. Un pequeño porcentaje de elfos desarrolla un miedo irracional a la vida serena y contemplativa que les espera en sus últimos años. Incluso si tal vida futura parece tibia e insoportablemente aburrida durante el apogeo de un elfo, los cambios psicológicos que vienen con la edad hacen que este período pacífico de existencia sea la experiencia más satisfactoria posible para los últimos años de un elfo. Sin embargo, este miedo es inmune a la lógica cuando surge en los elfos adultos. Para evitar el destino que temen, consciente o subconscientemente, se lanzan a situaciones peligrosas, sin importarles si sobreviven o incluso esperando no hacerlo. En efecto, están buscando otra oportunidad, viendo su vida actual o futuro percibido como insoportable y esperando detener el reloj en este cuerpo mortal y empezar de nuevo.

Elfos y Magia

La magia impregna el mundo de los elfos. Aun así, no nacen con un entendimiento innato de la magia. Para dominar el lanzamiento de conjuros, un elfo debe dedicar años de estudio y práctica a ella, al igual que la mayoría de la gente. Pero desde el momento en que nacen, los elfos están rodeados por una cultura, una filosofía y un estilo artístico que incorpora y revela sutilmente los misterios de la magia a alguien que es receptivo al mensaje, lo cual los elfos ciertamente son.

MYTHALS

Las grandes obras de magia no son de ninguna manera exclusivas de los elfos, pero la creación de los mythals parece ser un conocimiento que sí se originó con ellos. Conocido por diferentes nombres en diferentes mundos, un mythal es un campo mágico persistente que cambia cómo funciona la realidad en una gran área. Crear los mythals más poderosos requiere que muchos magos de gran renombre y larga experiencia participen en el mismo ritual, mientras que los magos menores alimentan hechizos en la creciente red de magia. Tal ritual puede llevar mucho tiempo para realizarse y a veces requiere el sacrificio de vidas para lograr su propósito, pero los resultados pueden ser absolutamente milagrosos.

El Mythals que protegía la poderosa ciudad de Myth Drannor en el mundo de Faerûn impedía la entrada de razas enemigas como dragones, azotamentes, drow y doppelgangers. Negaba la magia espía y la teletransportación, y cada elfo dentro de sus límites ganaba el poder de volar y una multitud de protecciones mágicas.

Un Mythals no puede ser disipado o suprimido por ningún medio convencional, ni tampoco sus efectos. Una vez que uno está en su lugar, aparentemente dura para siempre, ya que no se sabe que ninguno se haya disipado. La naturaleza del Mythal sólo puede ser distorsionado o cambiado, y eso sólo puede lograrse mediante el uso de energía mágica igual a la requerida para su creación.

La metrópolis de Waterdeep, que se encuentra en la Costa de la Espada de Faerûn, se beneficia de los Mythals que fueron creados para proteger la capital de un gran imperio de elfos que se encontraba en el lugar más de dos mil años antes de la fundación de la ciudad. Los elfos se fueron a Evermeet por orden de su líder, quien ordenó a los magos de la ciudad que alteraran los Mythals para que las pruebas de la existencia del imperio fueran borradas de la superficie del mundo.

CANTO DE LA HOJA

Quienes presencian a un hojacantante en combate nunca olvidan el espectáculo. En medio del caos y la sangre, el hojacantante se mueve en una danza sobrenatural. Los conjuros y la espada trabajan juntos, entrelazando una belleza impresionante con una letalidad temible. Cuando la espada del cantor gira por el aire tan rápidamente que parece cantar y el aire zumba y silba en coro, ha comenzado el canto de la hoja, y podría ser lo último que el adversario del hojacantante escuche.

Los elfos y medio elfos que practican el arte del hojacantante, una tradición encontrada principalmente en el mundo de Faerûn, parecen casi despreocupados en combate, desviando las espadas de los oponentes mientras se mueven con elegancia para asestar golpes a cambio. Un hojacantante maneja un arma con una sola mano, dejando la otra libre para lanzar conjuros o manipular una varita que puede ser incorporada al estilo de lucha. Esta técnica le da a un hojacantante la libertad de movimiento necesaria para los movimientos danzantes de las diversas formas de arte marcial, permitiendo que tanto los ataques mágicos como los físicos fluyan libremente. Pocos elfos, y aún menos medio elfos, tienen el privilegio deser admitidos en las filas de los hojacantantes. Se requieretener la mente necesaria para ser un gran mago, así como la agilidad de los mejores bailarines.

EL SELDARINE

El panteón de las divinidades élficas, llamado Seldarine, incluye a Corellon y al grupo de elfos primordiales a quienesél agració con divinidad. Estos dioses fueron los que llevarona Corellon la noticia de las ideas radicales de Lolth, y sucreador les recompensó con un vasto aumento en su poder divino. Cuando Lolth atrajo a algunos elfos primordialeslejos de Corellon con sus promesas, este núcleo central deentidades divinas permaneció leal. Como rechazaron lastraicioneras formas de Lolth, retuvieron su poder primordialy su inmortalidad. Los elfos de la superficie, así como otros elfos que habitanen la luz, veneran a estas entidades por su lealtad a Corellon. En la práctica, esta reverencia se manifiesta máscomo un homenaje a un antepasado que como la adoración a un dios, ya que todos los elfos son descendientes delSeldarine.

EL ARVANDOR

Arvandor es el antiguo nombre élfico para el hogar del Seldarine, uno de los reinos en el Plano Exterior de Arbórea. Es un lugar donde las pasiones desenfrenadas de los elfos corren libres. La alegría, la lujuria, la ira, la satisfacción, los celos y el amor en todos sus extremos están en espectacular exhibición allí. Amigos de toda la vida podrían compartir unarisa sobre comida y vino, cruzar espadas por un amantemutuo y escribir canciones celebrando el coraje e integridad del otro, todo en una sola noche. Los elfos que viven en Arvandor no son diferentes a los elfos que viven en cualquier otro lugar, excepto por la intensidad de su pasión. Todo tipo de elfos pueden encontrarse allí, incluyendo eladrin e incluso algunos drow extraordinarios. El esplendor del Seldarine ilumina sus días, y sus trances están llenos del sentimiento intoxicante y dichoso engendrado por sucercanía con la magnificencia de Corellon.

Cuando un alma élfica se reencarna, el elfo podría volver ala vida en cualquier mundo o en Arvandor. Como resultado,muchos elfos vivos hoy tienen recuerdos latentes de una vida anterior pasada en Arvandor. Debido a los profundos sentimientos asociados con esos recuerdos, a menudo sonentre los primeros recuerdos de vidas pasadas que resurgenal comienzo del Recuerdo de un elfo. Recordar tal existencia puede despertar un gran anhelo de visitar el lugar una vez más.

Como la mayoría de los Planos Exteriores, Arvandor puede ser peligroso para los forasteros, incluyendo a los elfos mortales que no nacieron en el lugar. Los elfos nativos son bulliciosos, tempestuosos y están dispuestos a derramar sangre por el más mínimo insulto o falta de tradición. La belleza del plano es tanto abrumadora como desconcertante.Los espíritus feéricos acechan en todas partes, y son inclusomás impredecibles y más fácilmente provocados que los elfos.

Esos son los peligros obvios. El peligro sutil de Arvandores que puede actuar como una droga adictiva en losvisitantes: cuanto más tiempo permanecen, más probable esque nunca quieran irse. Cualquiera que se quede más de un mes podría necesitar ser arrastrado de vuelta a su plano natal por amigos bien intencionados, y luego ser vigilado o confinado hasta que la atracción de Arvandor sobre la persona disminuya. Debido a todas estas dificultades, muchos elfos resisten el impulso de visitar Arvandor y en su lugar hacen una peregrinación al Feywild, que se siente como un reino muysimilar al hogar de sus dioses.

EVERMEET

Uaul'Selu'Keryth. EN TU LENGUA, EL NOMBRE PODRÍA traducirse como "En Guerra con la Trama". Cuando doce Altos Magos realizaron este ritual por última vez, el mundo fue desgarrado. Es un poder que ningún mortal debería poseer y ningún dios debería usar.

— Ecamane Truesilver, Alto Mago de Silverymoon

En algún momento, cada elfo de superficie, durante cadavida, anhela Arvandor. Pueden no saber de Arvandor o ser capaces de definir completamente el anhelo, pero no pueden escapar de él. Llegar a Arvandor, por otro lado, es extraordinariamente difícil para la mayoría de los elfos mortales, requiriendo magia mucho más allá de lo que la mayoría de los practicantes son capaces. Sin embargo, incluso si uno pudiera abrir o encontrar tal camino, Corellon no mira con buenos ojos a los elfos del mundo mortal que se acercan a él de esta manera. Tolera su presencia sólo por uncorto tiempo, obligándolos a abandonar el reino o servencidos por él.

Fue en parte esta situación la que llevó a la creación de Evermeet. Por medio de un ritual cataclísmico, los mayores magos elfos de Faerûn invocaron al mundo una pieza de Arvandor y la ataron allí. Su intención era crear una nueva patria para los elfos, un lugar protegido del mundo exterior y tan similar a su vida después de la muerte como para permitir a los elfos vivir en un cielo virtual en la tierra.

Aunque la realización del ritual fue un acto supremo de sacrilegio, no trajo retribución divina sobre los responsables. Quizás los Seldarines consideraron que las consecuencias del acto eran castigo suficiente. El ritual desgarró continentes. Cambió mares. Las vidas perdidas no podían ser contadas. Incluso el tiempo y el espacio fueron, por un tiempo, desgarrados. Este evento fue el primer Sundering de Faerûn, y el mundo fue cambiado para siempre por él.

Mil años después, Evermeet todavía existe, aunque ahora está desanclado del mundo, en algún lugar del espacio entre el Feywild, Arvandor y el Plano Material. Usando caminos secretos, entrando en un anillo de hadas en noches especiales, o atravesando un mar iluminado por la luna siguiendo ciertas estrellas, los elfos de muchos mundos pueden llegar a Evermeet (si tienen suerte). Incluso desde Faerûn, por ejemplo, se puede navegar hasta Evermeet en un barco capitaneado por un elfo que ha estado allí antes. Y si el capitán se equivoca, el barco podría quedar a la deriva en el Plano Astral.

A pesar de todos estos obstáculos, cuando los elfos sienten el llamado de Arvandor, algunos encuentran la manera de aliviar ese sentimiento viajando a Evermeet en su lugar. A diferencia que en Arvandor, los elfos que visitan Evermeet pueden hacerlo durante el tiempo que deseen y marcharse cuando quieran, o pueden optar por quedarse,como muchos elfos hacen en las últimas décadas de sus vidas.

La aparición de elfos provenientes de mundos distintos a Faerûn, es un fenómeno que ha surgido solo en las últimas décadas. Cuando Evermeet se separó de Faerûn, también perdió a su gran reina, Amlaruil Moonflower, a quien se dice que fue investida con poderes por todos los Seldarines. Desde entonces, su trono ha permanecido vacío. El consenso entre las casas gobernantes en Evermeet es que los Seldarines ahora desean que Evermeet esté abierto a todos los elfos y no sea gobernado por ningún mortal en particular.