Carta de la Moneda

El Poder

El Trono de Amn lleva lustros desocupado. Escoltado simbólicamente por el ilustre Consejo de los Seis.

Del gobierno.

I. En nombre de la dinastía Real de Amn, Nosotros, el Consejo de los Seis, primeros entre los más distinguidos súbditos de estos territorios de Amn, y que sobre ellos mandamos plenamente redactamos esta Carta por la que en honor a la bendita Amiga del Mercader, sea conocida como De la Moneda y ponga así fin a las conocidas como las Guerras del Comercio. [1.333 d.C]

II. Que en representación de las Familias Mercaderes de Amn el poder del reino recaiga de forma vitalicia sobre las figuras privadas de el Consejo de los Seis. Que gobernarán bajo estos seis títulos en orden de mayor a menor relevancia; Meisarca, Tessarca, Namarca, Iltarca, Pommarca y Dahaunarca.

III. Que la elección de un nuevo Dahaunarca recaiga en manos de los sacros patrones de las Familias Mercaderes de Amn.

IV Que nuestras villas y ciudades amnias sean gobernadas durante periodos de seis años por un alcalde elegido por las Familias Mercaderes locales. Que dirija y distribuya los impuestos locales y dirima las disputas con el mismo poder que un magistrado.

V Declaramos que en estas nuestras tierras y en nuestro nombre los poderes del Consejo de los Seis sean representados bajo nuestro auspicio y mandato por nobles gentes que trabajarán en defensa de Amn como autoridades Gobernantes, Militares y Jueces. Dictarán Bandos, Edictos y Sentencias cuya palabra es Ley mientras así lo consideremos adecuado.

  • Las Fuerzas Armadas. Que el primer poder será el de nuestras Fuerzas Armadas formadas nuestra Armada y Legiones en Alta Mar y Nueva Amn y por las divisiones de la Moneda, la Cicatriz, la Nube, el Lago y el Escudo en las tierras amnias.
  • Las Cortes de Amn. Que el segundo poder sean nuestros nobles gobernantes y funcionarios del mismo. Encabezados por las cortes regionales que dividirán el territorio amnio en este y oeste en las cortes del Camino del Comercio y de la Gema. Así como nuestros alcaldes y gobernadores en Nueva Amn, Esmeltaran y Caravasar con sus cartas magnas.
  • La Justicia de Amn. Que la Justicia recaerá en manos de nuestros tres Altos Jueces del Consejo que impartirán justicia entre nuestras nobles gentes.

De súbditos y villanos que caminen por nuestros territorios.

I. Las gentes en estos, los territorios de Amn, se dividirán en:

  • Especies permitidas: Aquellas que tienen libre paso por las ciudades y territorios de Amn. Serán los miembros de las especies humana, gnoma, élfica, enana, hin, los mestizos de estas con humanos, y los mestizos de la unión de humanos con orcos.
  • Especies prohibidas: Las especies prohibidas se dividirán a su vez en perseguidas y no permitidas. Las no permitidas serán aquellas que no tienen permiso para acceder a las ciudades de Amn o sus fortalezas. Serán los licántropos, tiflins, sombras, semidragones, mediodragones metálicos, lytharis, orcos, semifatas, semidrows y Githzerai. Las razas perseguidas serán aquellas que tengan el paso prohibido a todos los territorios de nuestra nación excepto en aquellas con fueros propios que así lo atestigüen. Estas son; ogros, gigantes, trasgos, kobolds, híbridos de dragón cromático, descendientes de diablos, muertos vivientes, demonios, aberraciones, razas de la infraoscuridad como elfos oscuros o duergars y todas aquellas criaturas o monstruosidades peligrosas. Como excepción a esta norma en Purskul la raza orca estará considerada raza permitida.
  • Esclavos: Serán aquellos miembros de cualquier especie que ya sea por castigo a crímenes, como prisioneros de guerra o indígenas capturados en las colonias amnias, pertenezcan a otra persona o al Consejo. Que solo podrán estar en las ciudades de Amn en posesión de su amo. Los esclavos provenientes del extranjero deberán ser puestos en regla ante los órganos oficiales bajo los permisos de lanista amnio mientras pague el debido tributo. Aquellos que no vivieran más de catorce años no podrán ser hechos esclavos en estos territorios.

II. Nuestros súbditos podrán ser ciudadanos en todas las aldeas, pueblos y urbes de nuestros territorios si pertenecen a las especies permitidas, o así ordenamos que se considere a las especies prohibidas con nuestro beneplácito especial identificado con la Cinta Roja, y para ello ordenamos que así lo recojan nuestros funcionarios en documentos y registros. Los hijos de ciudadanos amnios serán ciudadanos aún sin permiso hasta que hayan vivido doce años.

III. Es nuestro deseo que aquellos de nuestros súbditos que sean ciudadanos, por nuestra generosidad tengan las siguientes prebendas:

Nuestros guardias no los retendrán en calabozo más de un día sin orden del Magistrado.
Tendrán permiso de comercio, con el que poder situar puestos de venta en los lugares que adecuados dentro de las ciudades y sus alrededores, pagando el debido tributo.
El derecho a poseer un esclavo. De poder permitírselo.
Derecho a las licencias privadas del Consejo de los Seis. Sean estas la licencia de lanista y la patente de corso.
El privilegio de adquirir un cargo oficial en Amn dentro del Ejército, la Justicia o el Gobierno.

IV. Indignos serán de ser ciudadanos y sancionamos retirándole estos favores a los que comentan delitos que nos hieran especialmente, o de descubrirse que mintiendo los consiguieron siendo de aquellas especies que no deben caminar por nuestras aldeas y urbes sin nuestro permiso.

V. Nuestros súbditos ciudadanos de Amn se dividirán en:

  • Nobles, si nacido o pertenecen a una de las dignas familias mercaderes auspiciadas por la Amiga del Mercader, oficiales condecorados del ejército con rango superior a capitán que defienden nuestros territorios, y los senescales que durante su mandato en nuestro nombre actúan mientras así lo hagan.
    Comunes o plebeyos, si nacido han de aquellos que no sean de las dignas familias nobles y no blanden la autoridad alguna que concedamos. A su vez los comunes se diferenciarán en:

  • Ciudadanos: Aquellos que han pagado o tienen en regla el permiso de ciudadanía.
  • No ciudadanos: Aquellos que no han pagado o tienen en regla el permiso de ciudadanía.

Estas leyes son comunes en todos los territorios amnianos, si bien hay variaciones únicas en determinados territorios gracias a sus edictos regionales. Estos son; Caravasar, Agujas de Oro, Nueva Amn y Esmeltaran. Contando estos con única guardia militar, cortes regionales y justicia.

De nuestra Justicia y quienes la dictan.

El Gran Tribunal de Amn con los tres Jueces del Consejo a la Cabeza.

I. Nombramos portavoces de la justicia que dé esta Carta dimana a jueces y magistrados. Estos se dividirán en:
  • Nuestra Justicia Común, que impartirán los alguaciles o magistrados conociendo de los delitos cometidos por comunes que no puedan castigarse con pena de prisión permanente, mutilación, esclavitud, exilio o muerte.
  • Nuestra Justicia Superior, que dictarán los Jueces del Consejo conociendo de los delitos que se suponen cometidos por nobles, y aquellos que se suponen cometidos por comunes que impliquen pena de prisión permanente, mutilación, esclavitud, exilio o muerte.
  • Además, podrán someterse a revisión de la Justicia del Consejo aquellas sentencias de los alguaciles que impliquen penas de prisión, mutilaciones y esclavitud superiores a 2 meses, trabajos forzosos superiores a 4 meses y multas económicas superiores a 500.000 de monedas de cobre.
  • Que de forma excepcional las sentencias de los Magistrados del Consejo podrán ser revisadas por el Consejo de los Seis, que concederá excepcionalmente las dádivas si así consideramos justo, en edicto de absolución.

II. Que los plebeyos de Amn se dividirán entre aquellos que hayan pagado los impuestos del Permiso de Ciudadanía y los que no. Teniendo los primeros derecho a un juicio donde poder defenderse a si mismo o en voz de otra persona. En el caso de no tener la ciudadanía todo quedará en manos de los alguaciles que tomarán las decisiones que crean convenientes en base a los informes recibidos por los guardias.

III. La autoría de los delitos podrán ser considerados en diferentes tipos:
  • Propia. Si de forma directa, indirecta, instigadora o en compañía la persona es responsable principal del delito. Recibirá siempre la pena completa.
  • Cómplice. Si la persona facilitara de forma consciente la aparición de los delitos con actos propios necesarios para que pudiese llevarse a cabo. Recibirá la mitad de la pena del autor.

IV. El intento sin fruto de cometer un delito, o la ocultación de uno cometido, se castigará con la mitad de la sanción que prevemos para él en este texto sobre los comunes y en íntegro caso sobre los nobles.

V. Las Fuerzas Armadas de Amn podrán utilizar la fuerza necesaria para hacer cumplir la ley y el orden. La guardia privada que trabaje contratada por una de las Familias Mercaderes tendrán los mismos derechos que las Fuerzas Armadas, aunque este últimos siempre tendrá una autoridad superior sobre las fuerzas privadas.

VI. Defensa propia:
1.- Que debido a la peligrosidad de los caminos y territorios del país la defensa y protección de los viajeros fuera de villas, ciudades y castillos amnios frente a los monstruos y bandidos. correrá a título individual con la ayuda de los aventureros o la contratación de guardia privada.
2.- Que en el interior de las propiedades privadas cada persona o guardia privada pudiera protegerse ante agresiones o asaltantes como crean oportuno sus propios bienes. 3.- Que dentro de la ciudad todo ciudadano tiene derecho al uso de sus armas en caso de agresión.

VII. En nuestra preocupación por la peligrosa magia mandamos que sea controlada por la Orden de los Magos Encapuchados, bajo el auspicio de la Ley Mágica. Todos aquellos delitos en el que la magia esté presente siempre que hayan sido promovidos por un desviacionista -un arcano usuario de la magia, un individuo en posesión de un artefacto mágico o una criatura mágica- serán tratados por la Orden de los Magos Encapuchados.

VIII. Permitimos la celebración de duelos siempre que estos se celebren en presencia de Juez, alguacil, o autoridad de la villa donde se celebre. Cada duelista se debe acompañar de testigo que le apadrine, y que se encargará de su apadrinado en caso que este resulte derrotado. Las condiciones del duelo, tanto en el tiempo, la forma, armas, o si este es a muerte o no, con honor se establecen anteriormente al combate ante la autoridad presente. De darse muerte en un duelo sin que fuera así pactado previamente por ambos combatientes lo castigaremos como si de un homicidio se tratase.

IX. Que la repetición o reincidencia en crímenes acarreará unas penas de mayor gravedad.

X. Que los nobles, en su virtud y servicio a Amn. Sufrirán 1/2 de las penas en los delitos contra comunes y la pena íntegra frente a otros nobles.

XI. Que nuestros alguaciles o magistrados y jueces pueden confiscar las propiedades de un quebrantador de la ley para recaudar el dinero necesario para el pago de las multas y de los posibles daños que haya podido causar, sin tener en cuenta el estatus o su permiso de dicho convicto. Las familias, los clanes o los patrones de un convicto no son responsables de las multas o daños causados por dicho convicto, a no ser que sean encontrados culpables de ayudar, alentar u obligar a dicho convicto a realizar el acto criminal.