Demogorgon


El príncipe de los demonios

Príncipe demoníaco

Símbolo: Una cola serpentina bifurcada.
Plano natal: El abismo, Capa 88, Las fauces abiertas.
Alineamiento: Caótico maligno
Dominios: Caos, Mal, Destrucción.

HISTORIA/RELACIONES

La capa 88º del Abismo, llamada Las Fauces Abiertas, es el hogar de la entidad doble conocida como Demogorgon. Este es un reino de agua salada y salientes rocosos utilizados como atalayas por los demonios voladores. Un remolino gigante drena el agua del río Estigia en esta capa abisal, haciendo de ella un territorio que es a un tiempo profundo y oscuro como los mares, y fétido como los pantanos. Los Aboleth, Krakens, y otros monstruos marinos luchan en sus profundidades, pero todos se inclinan ante el poder de Demogorgon. Aquí tiene el príncipe de los demonios su terrible palacio, llamado la Sima, que se eleva desde las negras profundidades, así como la fortaleza llamada Ungorth Reddik en las grotescas ciénagas de la capa.

Desde estos dos lugares de poder oscuro, Demogorgon, el Señor de todos los que nadan en la oscuridad, conserva el título de príncipe de los demonios tan solo mediante su poder en Bruto. En términos tanto físicos como mágicos, hay pocos en cualquier plano que puedan enfrentarse a Demogorgon y ganar. Pero esto no quiere decir que su título no sea discutido. Demogorgon continuamente batalla por igual contra Orcus y Graz’zt, los otros dos príncipes demoníacos más poderosos. Sus ejércitos de muertos vivientes y demonios se enfrentan con las fuerzas de Demogorgon, formadas por una gran variedad de criaturas.

La parte del palacio de la Sima que se encuentra por encima del agua tiene la forma de dos torres serpentinas, cada una de ellas coronada por minaretes en forma de cráneo. Allí, Demogorgon trabaja con habilidades arcanas, intentando hacerse con secretos antiguos incluso para su perspectiva eterna. La mayor parte de su palacio se extiende por las profundidades subacuáticas, en oscuras y gélidas cavernas que nunca han visto siquiera un rayo de luz. En Ungorth Reddik, Demogorgon acuartela sus ejércitos y lugartenientes, así como a sus creaciones infernales. La fortaleza está llena de cobradores, gólem y constructos malignos nunca vistos en ningún otro lugar de los planos.

Objetivos

Dentro del Príncipe de los demonios se desarrolla una guerra secreta por su propio control. Demogorgon tiene dos cabezas, y por lo tanto dos mentes, y cada una de ellas busca dominar sobre la otra. Incluso aquellas criaturas familiares con el príncipe demoníaco desconocen el eterno conflicto interno de Demogorgon. Aameul, una de las personalidades de Demogorgon, busca seprarse de su gemelo, Hethradiah. Aameul y Hethradiah son cada uno incapaz de controlar al otro, porque cada uno de ellos es en realidad un aspecto del otro. Tampoco podrían matar a su opuesto sin perecer. A pesar de ello Aameul busca un modo de liberarse de su otra mitad (y finalmente usurpar su papel), ya que el egoísmo y los celos en un demonio no conocen límites. Hethradiah es demasiado consciente de los efectos que esta separación podría tener en toda su terrible realidad como para considerar seriamente la noción de vivir solo.

Demogorgon ha mantenido sus dos cabezas unidas hasta ahora. No quiere poner en juego la posición y poder que él (y ellas) han alcanzado. Para la mayoría de las personas, este conflicto interno podría describirse como locura, pero esto sería aplicar estándares mortales inapropiados para alguien que está más allá de esas concepciones. La guerra de Demogorgon con Orcus y Graz'zt ha sido de dimensiones épicas. Vastos ejércitos chocan en el Abismo, y recursos que podrían haberse dedicado a la guerra de la Sangre son en su lugar desperdiciados en un conflicto sin vencedor. No obstante, Orcus desapareció durante un tiempo, aparentemente muerto. Durante esta época, el poder e influencia de Demogorgon crecieron en el vacío que quedó detrás, mientras que Graz'zt, que también desapareció durante un tiempo (convocado y capturado por el archimago Zagyg) sufría. Demogorgon es una criatura creativa e innovadora. Ha inventado objetos tan retorcidos como los primeros cobradores, y tiene incontables criaturas únicas siempre a su disposición.

Culto

Los adoradores de Demogorgon son usualmente seres escamosos que se ocultan de la luz antes que humanos o miembros de otras razas. A pesar de la preponderancia de Demogorgon en el Abismo, la inmensa mayoría del plano material es felizmente ignorante de su existencia. Unos pocos han oído su nombre en susurros y nada más. Sólo los estudiosos, los conocedores de saberes arcanos y aquellos con un interés especial en los seres demoníacos saben quién es y qué es. Demogorgon ansía sangre y almas. Sus cultistas ofrecen sacrificios en su nombre sobre altares negros, frente a ídolos de dos cabezas. Sus seguidores a veces controlan las sociedades en donde viven, en teocracias malignas que gobiernan mediante el terror y la violencia.

Por esto los sacerdotes del Príncipe de los demonios son con frecuencia gobernantes de algunos espacios. Los clérigos aliados con Demogorgon generalmente están locos, disfrutan del dolor y tienen comportamientos erráticos (suelen estar inadecuados para el liderazgo), pero en ocasiones poseen el mando a pesar de todo esto. Sin embargo, los malignos sacerdotes de Demogorgon no están interesados en el poder político o la conquista como en utilizar sus recursos para servir a su amo. Los “sumos sacerdotes” de Demogorgon llevan tocados serpentinos y retorcidos, así como túnicas negras con capucha.