Dracónido
Su padre se encontraba en el primero de los tres peldaños que descendían hacia el portal, inmóvil. Los bordes de las escamas de su rostro se habían aclarado, pero Mehen Sin Clan aún tenía el aspecto de alguien capaz de someter a un oso terrible en solitario. Su característica armadura, desgastada, había desaparecido, reemplazada por una coraza de escamas teñida de púrpura con brillantes adornos plateados. También llevaba un blasón en el brazo; la marca de alguna casa extranjera. Al menos la espada que asomaba por encima de su espalda seguía siendo la misma, la que había portado desde antes de encontrar a los gemelos envueltos en telas y abandonados a las puertas de Arush Vayem.
Durante toda su vida, Farideh había sido consciente de la suerte que tenía de haber aprendido a interpretar el rostro de su padre. Un humano que no lograra percibir los sutiles movimientos de sus ojos, o de los de Havilar, solo vería reflejada en la cara de Mehen Sin Clan la indiferencia de un dragón. El leve desplazamiento de sus escamas, la inclinación de sus crestas, la caída de sus ojos, la apertura de su mandíbula....El rostro de su padre era un libro abierto.
Pero, precisamente ahora, todas y cada una de sus escamas parecían completamente inmóviles. Incluso para Farideh, mostraban solo la indiferencia de un dragón.
—Erin M.Evans, The Adversary

Nacidos de los dragones, los dracónidos caminan con orgullo en un mundo que les recibe con temor e incomprensión. Los dracónidos, cuya forma fue voluntad de los dragones o de sus dioses, nacieron por primera vez de los huevos de estas criaturas para convertirse en una raza única, que combina los mejores aspectos de los dragones y los humanoides. Algunos son fieles siervos de los auténticos dragones, otros luchan como soldados en grandes guerras y unos pocos son incapaces de encontrar su rumbo, un objetivo vital.
ORGULLOSA ESTIRPE DE LOS DRAGONES
Los dracónidos parecen dragones erguidos sobre sus cuartos traseros, pero con la forma de un humanoide y sin alas, o cola. Los primeros dracónidos poseían escamas brillantes del mismo color del dragón con el que estaban emparentados, pero generaciones de mestizaje han acabado deviniendo en una coloración más uniforme. Sus escamas, pequeñas y delicadas, suelen ser del color del bronce o del oropel, aunque en algunos casos pueden verse tonos escarlata, óxido, oro o cobre verde. Son altos, de complexión fuerte y lo habitual es que midan cerca de 2 m. y pesen incluso más de 135 kilos. Sus extremidades poseen cuatro dedos, uno de ellos el pulgar, terminados en garras fuertes y afiladas. Los dracónidos jamás poseen cola.
La sangre de un tipo concreto de dragón corre con fuerza por el cuerpo de algunos clanes de dracónidos. Sus miembros suelen presumir de escamas cuyo color se acerca más al de su ancestro dragón: brillantes rojo, verde, azul o blando; lustroso negro; o refulgentes tonos metálicos como el oro, la plata, el bronce, el cobre y el oropel.
CLANES AUTOSUFICIENTES
Para cualquier dracónido, el clan es más importante que la propia vida. Le debe devoción y respeto por encima de todas las cosas, incluso de los mismos dioses. La conducta de cada dracónido refleja el honor de su clan y traer la deshonra a este puede suponer la expulsión y el exilio. Todos los dracónidos conocen su posición y deberes dentro del clan, y el honor les exige mantener las responsabilidades que esto implica.
Su constante deseo de mejorarse a sí mismos refleja en la autosuficiencia de la raza en su conjunto. Los dracónidos valoran la excelencia en todo aquello que hacen. Odian fracasar y se empujan constantemente hasta el límite, esforzándose al máximo antes de darse por vencidos. Uno de los objetivos vitales de un dracónido es dominar una disciplina concreta. Los miembros de otras razas que comparten este sentido del compromiso descubren que resulta fácil ganarse el respeto de un dracónido.
Aunque todos los dracónidos aspiran a ser autosuficientes, reconocen que en circunstancias difíciles necesitan ayuda. El mejor sitio en el que encontrarla es el clan, y cuando es este el que necesita auxilio, acudirán a otro clan dracónido antes de buscar ayuda en otras razas, o incluso en los dioses.
NOMBRES DRACÓNIDOS
Los dracónidos reciben sus nombres propios al nacer, pero anteponen el nombre de su clan como marca de honor. A veces, los compañeros de nidada usan entre ellos un nombre de infancia o apodo como término descriptivo o apelativo cariñoso. Estos nombres podrían hacer referencia a un evento o un hábito. Algunos ejemplos son:
Nombres masculinos: Arkhan, Balasar, Bharash, Donaar, Ghesh, Heskan, Kriv, Medrash, Mehen, Nadarr, Pandjed, Patrin, Rhogar, Shamash, Shedinn, Tarhun, Torinn.Nombres femeninos: Akra, Biri, Daar, Farideh, Harann, Havilar, Jheri, Kava, Korinn, Mishann, Nala, Perra, Raiann, Sora, Surina, Thava, Uadjit.
Nombres de infancia: Entusiasta, Muerdescudos, Piadoso, Saltarín, Trepador, Tuerceorejas.
Nombres de clan (asentados en Athkatla y Murann): Clehtinthiallor, Daardendrian, Delmirev, Drachedandion, Fenkenkabradon, Kepeshkmolik, Kerrhylon, Kimbatuul, Linxakasendalor, Myastan, Nemmonis, Norixius, Ophinshatalajiir, Prexijandilin, Shestendiliath, Turnoroth, Verthisathurgiesh, Yarjerit.Características:
♦ Idiomas automáticos: Dracónico y común.
Edad: Los dracónidos crecen rapido desde que eclosionan y pueden caminar unas horas desde que salen de sus huevos. Adquieren el tamaño de un niño humano de 10 años a sus 3 años de edad, los dracónidos llegan a la adultez física a los 15 años, y pueden llegar a vivir hasta 80 años. Su tamaño no varía por géneros y miden aproximadamente 2 metros de altura y pesan cerca de 130 kilogramos
♦ Ajustes de los dracónidos a las características: +2 a Constitución, -2 a Destreza. Los Dracónidos son corpulentos y sanos, pero se mueven algo más lentos que otras razas.♦ Aptitudes especiales: Apariencia de semiorco, Raza humanoide, resistencia 10 elemental (a elegir, fuego, frío, ácido o eléctrico), arma de aliento (igual a la resistencia elemental).
♦ Zona de inicio: Llanos exteriores de Athkatla.
♦ Ajuste de nivel: +0.
♦ Cómo selecciono esta raza/subraza:En el selector de razas elige "Draconido".
Los dracónidos pueden descender de las siguientes líneas de sangre dracónicas:
Cromático: Rojo (fuego), azul (eléctrico), verde (ácido), negro (ácido), blanco (frío).
Metálico: Oro (fuego), plata (frío), bronce (eléctrico), cobre (ácido), oropel (fuego).
Los dracónidos deben seleccionar una de las cabezas de dragón dentro de la raza semiorco o sino ir siempre con un casco con forma de cabeza de dragón.
Es fácil suponer dragonborn es un monstruo, especialmente si sus escamas delatan un color cromático de herencia. A menos que el dracónido comience a escupir fuego y cause destrucción, es probable que la gente responda con precaución en lugar de miedo absoluto.

DRACÓNIDOS EN FAERÛN
Los dracónidos de Faerûn, humanoides dragón provenientes de otro mundo, son orgullosos, honrados y relativamente escasos. Aunque solían ser esclavos de los dragones en su lugar de origen, ahora son un pueblo libre que busca su lugar y su propósito en un mundo nuevo.
ORÍGENES INCIERTOS
Como con todas las historias de la antigüedad, los relatos sobre el origen de los dracónidos son vagos y a veces se contradicen. Sin embargo, cada narración revela algo sobre ellos.
Una historia afirma que los dracónidos fueron moldeados por el antiguo dios dragón, Io, a la vez que creó los dragones. En el principio, los fusionó en espíritus astrales brillantes con la furia desenfrenada de los elementos. Los grandes espíritus se convirtieron en dragones, criaturas de tal poder, orgullo y voluntad que se hicieron amos del mundo recién nacido. Los espíritus menores se transformaron en dracónidos. Aunque su estatura era menor, no tenían una naturaleza menos dracónica. Este relato enfatiza el parentesco cercano entre unos y otros, además de reafirmar el orden natural de las cosas: los dragones mandan y los dracónidos sirven, como mínimo según los antiguos amos de estos últimos.
Otra leyenda predica que Io creó a los dragones cuando nació el mundo, pero que todavía no existían los dracónidos. Más tarde, durante la Guerra del Amanecer, el primordial -conocido como Erek-Hus, el Rey del Terror- mató a Io. La bestia partió a Io de la cabeza a la cola con un hacha bastante tosca hecha de adamantina y dividió al dios dragón en dos mitades iguales de las que surgieron nuevas deidades: Bahamut y Tiamat. Las gotas de la sangre de Io, que habían salpicado el mundo, se convirtieron en el primer dracónido. para algunos de los que la consideran cierta, esta historia de creación confirma laidea de que los dracónidos son claramente inferiores a los dragones que Io modeló con su mano gentil. Mientras, otras enfatizan que los dracónidos surgieron de la propia sangre de Io, del mismo modo que dos divinidades dracónidas salieron del cuerpo sajado del dios. ¿No son entonces como las propias deidades?
Un tercer cuento que narra su origen postula que los dracónidos fueron los primeros hijos del mundo y que Io los creó antes de que existieran otras razas humanoides, que eran imitaciones burdas de la perfección dracónida. Io modeló a los dracónidos, los coció con su aliento y después derramó su sangre para insuflarles vida. Los primeros fueron compañeros y aliados de Io, poblaron su corte astral y cantaron sus alabanzas. Solo después, cuando empezaba la Guerra del Amanecer, el dios creó a los dragones para usarlos como máquinas de destrucción. Comparten esta percepción de la historia quienes creen que los dracónidos son superiores a otras razas y, por lo tanto, deberían ser los amos de los dragones y no al revés.
Pese a sus distintas conclusiones, un tema común enlaza todas estas leyendas: los dracónidos deben su existencia a Io, el gran dios dragón que creó a todas las criaturas. La totalidad de estas historias coinciden en que los dracónidos no son creaciones de Bahamut o Tiamat, de modo que no tienen un bando predeterminado en el conflicto entre estos dioses. Cada uno, sin importar su linaje concreto, toma una decisión personal en lo que concierte a la ética y la moralidad.
LA LUCHA POR LA LIBERTAD
Los dracónidos provienen de Abeir, el gemelo primordial de Toril. En ese mundo, la mayoría son esclavos de amos dragones, aunque muchos se ganaron la libertad y formaron naciones libres. Durante la Plaga de Conjuros, los dos mundos se cruzaron y una de esas naciones de dracónidos liberados, llamada Tymanchebar, se transportó a Faerûn. Desplazó el país de Unther y los supervivientes formaron Tymanther, una nueva nación dracónida en Faerûn, a partir de las cenizas de ambos reinos.
Durante una época, los habitantes de Tymanther buscaban integrarse en su nuevo mundo y, al mismo tiempo, mantener sus tradiciones y cultura. Este afán dio a la nación y a sus pobladores la reputación de ser honrados y merecedores de respeto. Con todo, apenas unas generaciones después de los acontecimientos de la Secesión devolvieron Unther a Faerûn y el país anteriormente desplazado intentó reclamar lo que había perdido a manos de Tymanther. Los dracónidos que quedaban en Faerûn, vacilantes tras aquel desastre, descubrieron que tenían que trabajar todavía más con menos recursos para hacerse un hueco entre los ciudadanos del mundo.
HONOR Y FAMILIA
El código de honor de la raza y la observancia estricta de la tradición dictan todos los aspectos de la vida de un dracónido. Su sociedad está muy estructurada y se espera que todos sus miembros hagan todo lo posible por su familia y clan. Esta lealtad y sentido del deber han apoyado a los dracónidos durante su larga historia de esclavitud, además de permitirles formar comunidades y naciones libres.
En su cultura la familia consiste en los vínculos directos de un individuo, mientras que un clan se trata de una agrupación de familias unidas por una alianza, matrimonios mixtos o historia común. Aunque raramente se les obliga a escoger entre ambos, el bienestar del clan es más importante que el de la familia para la mayoría de dracónidos. El juramento de honor en su clan los lleva a actos de heroísmo, atrevimiento o excelencia, todo con el objetivo de otorgar prestigio primero al clan y luego al individuo.
El resultado de la Secesión ha puesto a prueba esos principios, lo que ha dejado a algunos clanes fracturados y descentralizados. Ciertos dracónidos de Faerûn buscan recobrar el tipo de conexión que tenían con un clan o una familia perdidos forjando nuevas relaciones con aliados y compañeros no dracónidos.

Dracónidos reconocidos de Faerûn:
Tav, el ansia oscura: Tanto admirado como temido en toda la Costa de la Espada como el nuevo elegido de Bhaal, este draconiano hechicero varón de escamas blancas es conocido por resolver la crisis de puerta de baldur, y los bardos cantas sus aciertos y desaciertos.
Kepeshkmolik Thymara: Miembro del clan Kepeshkmolik, descendiente de los héroes Aberianos que se enfrentaron a los dragones. Esta draconiana hembra fundó Djerad Thymar en Faerûn. Esta draconiana fue arrojada en Faerûn junto al resto de su raza. Se dice que estando embarazada y malherida, la diosa de Selûne la curó a ella y a sus bebés, y logró guiar a su pueblo para fundar su nuevo hogar. bautizándolo Djerad Thymar (Hogar de los Thymar, en común).
Yrjixtilex Kallan: El cuarto y actual conquistador interino de Tymanther. Este draconiano ex-mercenario varón aceptó a regañadientes el cargo de conquistador para enfrentarse a Unther en la última guerra tras la muerte de su predecesor. Se espera que se realicen elecciones para elegir al próximo conquistador prontamente.



