Eldath


Diosa del agua cantarina, Madre Guardiana de las arboledas, o la Diosa verde

Deidad menor

Símbolo: Cascada cayendo en un estanque de aguas quietas.
Plano natal: Casa de la naturaleza.
Alineamiento: Neutral Bueno.
Ámbito: Lugares tranquilos, manantiales, estanques, paz, cascadas.
Adoradores: Druidas, pacifistas, exploradores.
Alineamiento de los clérigos: NB, LB, CB.
Dominios: Agua, Bien, Protección, Vegetal.
Arma predilecta: “Red” (red o red que inflija daño como impacto sin arma).
Colores eclesiásticos: Verde y azul.

Eldath es la guardiana de las arboledas, y su presencia es sentida dondequiera que haya calma. Es una pacifista que evita las acciones hostiles, incluso si está amenazada. Aunque tímida, callada y enigmática, Eldath posee una fuerza de carácter inmensa y una inexpresiva resolución que no puede ser quebrada. Se enfrenta a los desafíos retirándose estratégicamente, un curso de acción que con el tiempo siempre conduce a sus oponentes a tener demasiadas obligaciones, situándose en una posición insostenible en la que sus refuerzos se lían pasado al bando de Eldath. En los últimos tiempos ha estado sufriendo muchas ataques de Malar y sus seguidores, con el Pueblo de la sangre negra saqueando varios de sus estanques sagrados.

HISTORIA/RELACIONES

Eldath es una figura tranquila y enigmática que raras veces es recordada en las páginas de la historia de Faerûn. Sirve a Silvanus junto con Mielikki, pero encuentra la robustez del Padre roble intimidante. Mielikki y Eldath se consideran mutuamente como hermanas. También mantiene una relación próxima con Chauntea, Selûne y Lathander, ya que comparten intereses comunes. Aunque Eldath se opone a todo por lo que se esfuerza Tempus, no lo considera un enemigo personal. En cambio, él la considera ingenua, pero respeta sus convicciones y, en general, la ignora.

DOGMA

La paz sólo viene de sí misma y no puede ser enseñada ni impuesta. Planta árboles y seres de hojas verdes y atiéndelos cuando lo necesiten, donde quiera que estén. Cuida y da auxilio, y no limites ni castigues. Utiliza la violencia sólo para defenderte, y no mates a ningún ser del bosque salvo para evitar que se maten ellos mismos o a otros bajo tu protección. Jura no tomar ninguna vida inteligente salvo en la más terrible necesidad. Comparte con todos los seres las cosas beneficiosas que crecen o vienen del agua corriente para que todos conozcan y alaben a Eldath.

CLERO Y TEMPLOS

Los fieles de Eldath están organizados en una jerarquía simple en la que más o menos una docena de clérigos informan a un clérigo más anciano que a su vez informa a un clérigo mayor, responsable de un reino o una gran región. La mayoría habitan en comunidades forestales con lugares sagrados de adoración a cielo abierto, pasando sus vidas atendiendo los sitios no tocados para asegurar que sobrevivirán e incluso florecerán enfrentados a los humanos y otras depredaciones. Raramente recurren a ningún tipo de confrontación abierta, trabajando sutilmente en lugar de ello. Pocos fieles de Eldath viven en asentamientos grandes, pero muchos habitan en casitas junto a arroyos a una corta galopada de esos asentamientos. Todo el clero de Eldath aprende a nadar, y a veces enseñan esta habilidad a los no creyentes a cambio de pequeñas ofrendas de comida y monedas. Muchos aprenden la dote de Elaborar poción.

Los clérigos y druidas de Eldath rezan para sus conjuros una vez al día durante un momento seleccionado tras una gran reflexión personal. El único día sagrado de la iglesia fijado en el calendario es el Verdeo, una reunión y fiesta celebrado en Verdor. Está precedido por el primer fluir, una fiesta celebrada en una época que varía, ya que coincide con el momento en que las aguas se deshielan y comienzan a fluir tras la conclusión del invierno. El Cántico del refugio es realizado cuando se consagra a la diosa un nuevo templo al aire libre o santuario, en él el agua es bendecida y potenciada con magia curadora durante algunos días. Muchos clérigos y druidas se hacen multiclase como exploradores.