Haela Hacha Brillante


La Dama de la Lucha, Doncella de la Suerte

Semidiosa enana

Símbolo: Espada desenvainada envuelta por dos espirales de llamas.
Plano natal: Hogar Enano.
Alineamiento: Caótico bueno.
Ámbito: Suerte en la batalla, júbilo en la batalla, guerreros enanos.
Adoradores: Bárbaros, enanos, guerreros.
Alineamiento de los clérigos: CB, CN, NB.
Dominios: Bien, Caos, Enano, Guerra, Suerte.
Arma predilecta: "Flamarrayo" (espadón).
Colores eclesiásticos: Gris metálico, escarlata y carmesí.

Siempre que los enanos están hundidos hasta las caderas en los cuerpos de enemigos monstruosos y sus corazones cantan con alegría con el vibrante retumbar de la batalla, Haela del hacha brillante lanza un triunfante hurra de apoya Su espíritu es uno con el de los enanos de alineamiento bueno que disfrutan en la batalla, que buscan monstruos podamos en un esfuerzo para purgar a las criaturas viles de Toril. Cuando alguien pregunta a una clériga de Haela por qué atacó a un antiguo dragón, responderá "porque estaba allí", añadiendo una sonrisa taimada, "y porque siempre he querido abrirme camino desde el interior del estómago de algo". Como diosa de la suerte, la Dama de la lucha corre grandes riesgos en la batalla sin inmutarse.

HISTORIA Y RELACIONES

Los otros miembros de los Morndinsamman respetan los modales cordiales de Haela, su risa contagiosa y su alegre modo de ser. Ella no reconoce a ningún superior salvo Moradin, pero honra a sus hermanos y hermanas en la familia del Padre de los enanos, asegurando que nunca actuará contra los deseos de ningún miembro completamente aceptado del panteón. De todo el panteón, prefiere la compañía de Marthammor Duin, que comparte su interés por el mundo de la superficie, y de ClangeddIn Barbargenta, que comparte su amor por la batalla. Como Hela se implica muy de cerca en los asuntos enanos en Toril, tiene poco tiempo para los dioses no enanos. Ha desdeñado el interés de Abbathor (que siempre estuvo interesado en la suerte)" en respuesta el Señor de los tesoros ocultos ha estado enviando mayores y más terribles peligros a su camino.

DOGMA

Mediante la batalla encuentras la confirmación, la liberación y la exultación. Confía en Haela para que te guíe a través de la lucha y los monstruos del mundo caerán bajo las afiliadas hojas de tus hachas, sin importar su fuerza aparente o número. La Doncella de la Suerte bendice a aquellos enanos que creen en su beneficencia, y a través de sus fieles siempre estará allí para los asediados y sitiados. Regocíjate en el poder de tus golpes en la batalla, en el sonido de tu arma castigando a un enemigo digno y con el desafío de la lucha. Si se te pide, muestra clemencia a un enemigo noble que se ciña a un código de honor, pero no contengas tu mano contra los traidores, los mentirosos y los que carecen de honor.

CLERO Y TEMPLOS

El clero de Haela son los "Kaxanar", un término que podría traducirse aproximadamente como "doncellas de sangre", en enano. Las clérigas superan enormemente en número a sus contrapartidas masculinas, que no parecen molestos en lo más mínimo por su título femenino (es difícil hacer una broma sobre castración a un furioso guerrero clérigo cubierto por un galón de sangre fresca). Los clérigos se preocupan poco por las tradiciones típicas enanas construyendo austeros templos donde quiera que les parezca más conveniente respecto al centro de conflicto más próximo. Las bodegas de ruinas humanas, fortalezas enanas abandonadas o incluso madrigueras gnomas abandonadas son templos aceptables para la Dama de la lucha. Estos lugares normalmente sirven también como armerías conteniendo todos ellos al menos una trampa muy elaborada (normalmente de-atando los resultados más violentos imaginables) puesta para asegurar que ningún templo caerá nunca en manos enemigas.

Los Kaxanar rezan para sus conjuros por la mañana, un ritual acompañado por el trazado de elaboradas cicatrices rituales grabadas en los antebrazos del clérigo en el momento de su iniciación a la orden. La mayoría de las cicatrices siguen patrones geométricos, pero algunos escasos iconoclastas (entre un clero íntegro de "librepensadores") toman la iniciación como una oportunidad de grabar profanidades o frases subidas de tono en su carne. El Verdor alberga un ritual en cierto modo deprimente conocido como el tiempo de la Separación, en el que (mediante cánticos y la ruptura de armas capturadas a los enemigos) los kaxanar se preparan para la siguiente matanza de monstruos de las fortalezas enanas ocupadas.

En un un día muy sagrado conocido como el "Hacha sostenida en alto", los Kaxanar y sus aliados se reúnen a la luz del día, rezando para ver una imagen del espadón de Haela recortado en el centro del sol. Finalmente, en el Festejo de la luna se realiza la conmemoración de los caídos, momento en que los Kaxanar recuerdan a aquellos enanos y no enanos que cayeron en la defensa del Pueblo robusta Los kaxanar con frecuencia se lucen multiclase como bárbaros, saboreando la alegre destrucción engendrada por la aptitud de furia de esta clase.