Semielfo

Flint miró de soslayo hacia el sol poniente. Le pareció ver la figura de un hombre que caminaba a zancadas por el camino. Poniéndose en pie, Flint retrocedió hasta la sombra de un in-menso pino para poder ver mejor. El hombre tenía un andar airoso —la gracia propia de un elfo, hubiera dicho Flint; pero su cuerpo tenía la fortaleza y los firmes músculos de un hu-mano, y los cabellos que poblaban su cabeza eran indiscuti-blemente humanos. Todo lo que el enano podía ver del rostro del hombre bajo aquella capucha verde era la piel morena y una barba de color castaño rojizo. De uno de sus hombros pen-día un arco y en el lado izquierdo llevaba sujeta una espada. Iba vestido de cuero blando, trabajado cuidadosamente con los elaborados diseños que los elfos adoran. Pero ningún elfo en Krynn llevaría barba…, ningún elfo, a menos…

“¿Tanis?” Dijo Flint vacilante mientras el hombre se acercaba.

“El mismo.” La cara barbuda del recién llegado se marcó por una mueca ancha. El mantuvo abiertos sus brazos y, antes de que el enano pudiera detenerlo, atrapo a Flint en un abrazo que lo levanto del suelo. El enano apretó a su viejo amigo por un corto instante, entonces, recordando su dignidad, se aver-gonzó y se liberó a si mismo del abrazo del semielfo

——Margaret Weis & Tracy Hickman, El Retorno de los Dragones>

Caminando entre dos mundos pero sin pertenecer realmente a ninguno de los dos, los semielfos combinan lo que algunos dicen ser las mejores cualidades de sus progenitores humanos y elfos: la curiosidad, inventiva y ambición humana tem-plada por los sentidos refinados, el amor por el arte y la natu-raleza de los elfos. Algunos semielfos viven entre los huma-nos, separados por sus diferencias emocionales y físicas, viendo a amigos y seres queridos envejecer mientras el tiempo no les toca a ellos. Otros viven entre los elfos, aumen-tando su inquietud conforme se acercan a la edad adulta en los intemporales reinos élficos, mientras sus compañeros continúan viviendo como niños. Muchos semielfos, incapaces de encajar en ninguna sociedad, eligen una vida errante en solitario o uniéndose a otros inadaptados y marginados en la vida aventurera

Un elfo que mire a un semielfo verá a un humano, mientras que un humano que mire a la misma persona verá un elfo. Aunque esto es una caracterización simplista, condensa lo que significa ser un semielfo en Faerûn.

Según los elfos con un punto de vista extremo sobre este asunto, los semielfos son el emblema del declive de su civilización, el debilitamiento de la herencia y la cultura de la raza que acabará conllevando su desintegración. Para los humanos que están al otro lado, los semielfos tienen una ventaja injusta sobre sus iguales completamente humanos: se les percibe como privilegiados y preferidos sin importar las circunstancias concretas de su nacimiento.

La mayoría de faerûnenses no ve el asunto de un modo tan claro. En general, se tolera a los semielfos doquiera que vayan o residan, si bien una sociedad que no vea con buenos ojos a elfos o humanos seguramente sienta lo mismo hacia alguien que posee sangre de ambas razas. Por el contrario, una sociedad que tiene a elfos o a humanos en alta estima no suele conceder la misma posición a los semielfos, si bien no se excluye a estos individuos.

Tipos de semielfo:

En el servidor, se podrán jugar los siguientes semielfos. Todos tendrán los mismos stats, pero poseerán evidentemente un rol distinto:

-Alto elfo, Lunar o Solar.
-Elfo de los bosques.
-Elfo oscuro/drow (Estos semielfos son considerados subraza cerrada)

DE DOS MUNDOS

Los semielfos son casi del mismo tamaño que los humanos, midiendo ligeramente menos que ellos. Para los humanos, los semielfos tienen aspecto de elfos, y para los elfos parecen humanos. En altura, están a la par con ambos progenitores, aunque no son tan esbeltos como los elfos ni tan fornidos como los humanos. Su altura va de los 1.5 mts a pasados los 1.80 mts, y su peso entre 70 kg a 80 kg, siendo los hombres algo más altos y pesados que las mujeres. Los semielfos hombres tienen vello facial, y en ocasiones se dejan crecer la barba para ocultar su herencia élfica. La tez y los rasgos están en algún punto intermedio entre los de sus padres elfos y humanos, y por ello muestran una variedad incluso más pronunciada que la que se encuentra entre los miembros de ambas razas. Tienden a tener los ojos de sus padres élficos.

DIPLOMÁTICOS O VAGABUNDOS

Los semielfos no poseen tierras propias, aunque son bienve-nidos en las ciudades humanas y no tanto en los bosques élficos. En grandes ciudades de regiones donde los elfos y los humanos interactúan a menudo, los semielfos son a veces lo suficientemente numerosos para formar pequeñas comuni-dades por su cuenta. Disfrutan de la compañía de otros semi-elfos, los únicos que realmente entienden lo que es vivir entre estos dos mundos.

En muchas partes del mundo, sin embargo, los semielfos son lo bastante infrecuentes como para que uno viva durante años sin haber conocido a otro. Algunos semielfos prefieren evitar compañía alguna, vagando por los bosques como tramperos, guardabosques, cazadores o aventureros y visitando la civilización solo en raras ocasiones. Como los elfos, les guía el espíritu viajero propio de su longevidad. Otros, por el contrario, se lanzan al espesor de la sociedad, haciendo gran uso de su carisma y habilidades sociales en roles tanto diplomáticos como de estafadores.

EXCELENTES EMBAJADORES

Muchos semielfos aprenden a temprana edad a llevarse bien con todo el mundo, apaciguando las hostilidades y encontrando intereses comunes. Como raza, poseen la elegancia élfica sin la indiferencia de los elfos y la energía humana sin las groserías de los humanos. A menudo resultan ser excelentes embajadores y mediadores (excepto entre elfos y humanos, pues cada lado sospechará que el semielfo favorece al otro bando).

NOMBRES SEMIELFOS

Los semielfos usan las convenciones de nombres tanto huma-nas como élficas. Para enfatizar que no encajan en ninguna de las dos sociedades, los semielfos criados entre humanos a menudo tienen nombres élficos y los criados entre elfos a menudo toman nombres humanos.

Características:

♦ Idiomas automáticos:: Élfico y Común.
♦ Aptitudes especiales: Inmunidad a Dormir, Fortaleza contra encantamientos, Afinidad parcial con una habilidad (Escuchar), Afinidad parcial con una habilidad (Buscar), Afinidad parcial con una habilidad (Avistar), Visión en la penumbra, +2 reunir información y +2 diplomacia. Recibirá un punto de habilidad extra por nivel (4 a nivel 1)
♦ Zona de inicio: Llanos exteriores de Athkatla.
♦ Cómo selecciono esta raza/subraza: Los semielfos son los semielfos estándar del juego. Basta con dejar vacío el apartado de subraza para ser considerado como un semielfo de estas características.

Edad: Los semielfos maduran a la misma velocidad que los humanos y alcanzan la adultez alrededor de los 20 años. Viven, sin embargo, mucho más que los humanos, excediendo a menudo los 180 años.

Alineamiento: Los semielfos comparten la inclinación caótica de su herencia élfica. Valoran tanto la libertad perso-nal como la expresión creativa, no demostrando amor por los líderes ni deseo de seguidores. Les fastidian las reglas, mo-lestándose con las demandas de los demás, y en ocasiones se muestran poco fiables o por lo menos impredecibles.

RAZA JOVEN DE RAÍCES VIEJAS

En el pasado distante, había pocos semielfos porque los humanos y los elfos estaban en contacto con poca frecuencia. Los antiguos reinos elfos de Cormanthyr y Myth Drannor contaban con bastante población semielfa.

Hasta cosa del último milenio las razas no se han ido mezclando cada vez más, de modo que la cantidad de semielfos ha crecido tanto que ahora se encuentran por todo Faerûn. Como es de esperar, disfrutan en compañía de otros como ellos, de modo que, si en un lugar se congregan semielfos, es muy posible que otros se les sumen. La mayoría de semielfos del Norte y de la Costa de la Espada tienen ascendencia de elfo lunar mezclada con sangre illuskana o tethyriana. En otros enclaves de Faerûn, los semielfos tienen comunidades importantes en el bosque de Yuir y por todo Aglarond. Los semielfos acuáticos viven en las costas, incluyendo cerca de Aglarond, la Costa del Dragón, Impiltur, Sembia y la Cuenca de Vilhon. Hay más semielfos drows en la nación de Dambrath, conquistada por los elfos oscuros hace años, y en el Underdark, pues la casa Ousstyl de Menzoberranzan es especialmente infame por haberse reproducido con humanos.

HERENCIA DE DOS RAZAS

Los semielfos son muy diversos, pues hay muchas combina- ciones de subrazas elfas y etnias humanas entre los suyos. La mayoría considera que su naturaleza dual es una bendición más que una desventaja, pues les da un conjunto de capacidades y una perspectiva del mundo que los humanos y los elfos de pura sangre no alcanzan a igualar.

Al mismo tiempo, la herencia mixta de los semielfos les obliga a esforzarse para encajar entre humanos o elfos siempre que pueden. Por ejemplo, los nacidos y criados en asentamientos humanos suelen tener nombres humanos, pero los semielfos de comunidades elfas suelen tener nombres elfos. En algunos lugares, los niños semielfos reciben el nombre del "otro" padre o una mezcla de nombres humanos y elfos. De esta manera se distinguen a los semielfos del resto de la comunidad. Hablan tanto común como elfo.

¿Medio Elfo, Media Alma?

Desde la perspectiva élfica, el nacimiento de un medio elfo representa una interrupción del orden natural de la reencarnación. Los elfos en diferentes comunidades y en diferentes mundos tienen numerosas ideas sobre la naturaleza de la interrupción, porque los dioses nunca han dado una respuesta que parezca aplicable a todos. El alma de un medio elfo podría ser un alma élfica cuya conexión con el Seldarine se ha debilitado, o podría ser una verdadera alma élfica atrapada en el cuerpo de un medio elfo hasta la muerte, o el alma que yace bajo su apariencia élfica podría ser humana. Muchos elfos, especialmente los más jóvenes, ven la existencia de medio-elfos como una señal de esperanza más que como una amenaza, un ejemplo de cómo las almas élficas pueden experimentar el mundo de nuevas maneras, no atadas a una sola forma física o a una filosofía particular.

LOS DIOSES DE DOS PUEBLOS

No hay dioses semielfos, de modo que siguen a las deidades élficas o humanas que escogen, aunque muchos semielfos religiosos creen que son los dioses quienes los eligen a ellos. Suelen venerar a las divinidades de la cultura en la que se han criado, aunque algunos se rebelan contra su educación y buscan a los dioses de la otra parte de su linaje, o simple- mente sienten la llamada a hacerlo.

Como le ocurre a la mayoría, los semielfos a menudo escogen una deidad preferida basada en su vocación u oficio Corellon Larethian, Azuth o Mystra si son magos, Solonor Thelandira o Mielikki si son exploradores, Milil o Corellon para poetas y bardos, etc. Muchos semielfos veneran a Sune o a Hanali Celanil por agradecimiento al amor que sintieron sus progenitores y las dos diosas son vistas como amigas íntimas.

Ciertos semielfos se sienten atraídos por deidades forasteras como Auril, Eldath, Erevan Ilesere o Ilmater, o por dioses de la naturaleza como Mielikki, Rillifane Rallathil o Silvanus. Los semielfos de Aglarond a menudo escogen a Chauntea, Selûne o uno de los Seldarine como patrón.