Semiorco
El cacique Mhurren se apartó de sus mantas de pieles y su mujer y se enfundó una corta cota de mallas de pesados anillos de acero sobre su torso fuerte y musculado. Normalmente se levantaba antes que la mayoría de sus guerreros, pues tenía buena parte de sangre humana y encontraba la luz del día menos molesta que la mayoría de los de su tribu. Entre los Calaveras Sangrientas, un guerrero era juzgado por su fuerza, su fiereza y su ingenio. El linaje humano no era una mancha para un guerrero —siempre que mostrara ser tan fuerte, resistente y sanguinario que aquellos de sangre pura. Los semiorcos que eran más débiles que sus camaradas orcos no duraban mucho entre los Calaveras Sangrientas u otra tribu orca por ese motivo. Pero a menudo era cierto que un poco de sangre humana otorgaba a un guerrero la mezcla justa de astucia, ambición y autodisciplina para llegar lejos, como había hecho Mhurren. Era el amo de una tribu que podía congregar a doscientas lanzas y al jefe más fuerte de Thar.
—Richard Baker, El mago de la espada.

Ya sean unidos bajo el liderazgo de un poderoso brujo o luchando para resistir tras años de conflicto, las tribus humanas y orcas a veces forman alianzas, uniendo sus fuerzas en una horda mayor para el terror de las tierras civilizadas cercanas. Cuando esas alianzas se sellan con matrimonios, nacen los semiorcos. Algunos semiorcos crecen para convertirse en jefes orgullosos de tribus orcas, con su sangre humana proveyéndoles de ventaja sobre sus rivales orcos purasangres. Algunos se aventuran en el mundo para probar su valía ante los humanos y otras razas más civilizadas. Muchos de estos se convierten en aventureros, cosechando grandeza por sus grandes hazañas y notoriedad por sus costumbres bárbaras y su furia salvaje
CURTIDOS Y FUERTES
La pigmentación grisácea, las frentes planas, las mandíbulas sobresalientes, los dientes prominentes y las complexiones imponentes de los semiorcos hacen visible para todo el mundo su herencia orca. Los semiorcos miden entre 1.8 mts a 2,1 mts y normalmente pesan entre 80 kg a 113 kg.
Los orcos consideran las cicatrices de guerra como muestras de orgullo y las cicatrices ornamentales como símbolos de belleza. Otras cicatrices, sin embargo, marcan a un orco o un semiorco como antiguo esclavo o víctima de un desgraciado exilio. Cualquier semiorco que haya vivido entre o cerca de los orcos posee cicatrices, ya sean marcas de humillación o de orgullo, como recuento de sus proezas y heridas pasadas. Aquellos semiorcos que viven entre los humanos pueden mostrar estas cicatrices con orgullo u ocultarlas por vergüenza.
LA MARCA DE GRUUMSH
El dios tuerto Gruumsh -señor de la guerra y la furia- creó a los primeros orcos, e incluso los orcos que se apartan de su culto llevan sus bendiciones de poder y resistencia. Lo mismo ocurre con los semiorcos. Algunos oyen los susurros de Gruumsh en sus sueños, llamándoles a desatar la furia que hierve en su interior. Otros sienten la exultación de Gruumsh cuando se unen al combate cuerpo a cuerpo, y o bien exultan con él o tiemblan de miedo y aversión. Más allá de la rabia de Gruumsh, los semiorcos sienten emociones poderosas. La rabia no sólo les acelera el pulso, sino que hace que sus cuerpos ardan. Un insulto escuece como un ácido, y la tristeza mina sus fuerzas. Sin embargo, ríen a carcajadas y los placeres sencillos (banquetes, bebida, lucha, tambores y bailes salvajes) les llenan el corazón de alegría. Suelen ser malhumorados y a veces hoscos, más inclinados a la acción que a la contemplación y a la lucha que a la discusión. Y cuando su corazón se hincha de amor, se lanzan a realizar actos de gran bondad y compasión.
TRIBUS Y BARRIOS BAJOS
Lo más frecuente es que los semiorcos vivan entre los orcos. De las otras razas, los humanos son los más propensos a aceptar a los semiorcos, y estos casi siempre viven en territorios humanos cuando no viven dentro de tribus orcas. Ya sea mostrando su valía entre duras tribus bárbaras o escarbando para sobrevivir en los barrios bajos de grandes ciudades, los semiorcos se las arreglan con su fuerza física, su resistencia y la pura determinación heredada de sus ancestros humanos.
NOMBRES SEMIORCOS
Los semiorcos normalmente tienen nombres apropiados a la cultura en la que se han criado. Un semiorco que quiera encajar entre humanos debería cambiar su nombre orco por uno humano. Algunos semiorcos con nombres humanos deciden adoptar un gutural nombre orco porque creen que eso les hará más intimidantes.
Nombres orcos Masculinos: Dench, Feng, Gell, Henk, Holg, Imsh, Keth, Krusk, Mhurren, Ront, Shump, Thokk.Nombres orcos Femeninos: Baggi, Emen, Engong, Kansif, Myev, Neega, Ovak, Ownka, Shautha, Sutha, Vola, Volen, Yevelda.
ACEPTACIÓN A REGAÑADIENTES
Cada semiorco encuentra un modo de ser aceptado por aquellos que odian a los orcos. Algunos son reservados, intentando no llamar la atención. Otros pocos demuestran piedad y buen corazón públicamente siempre que pueden (ya sean estas demostraciones genuinas o no). Y otros simplemente intentan ser tan duros que los demás simplemente les eviten.
Características:
♦ Idiomas automáticos: Orco y Común.
♦ Ajustes de los medianos a las características:: Fue +2, Int -2.
♦ Aptitudes especiales: Visión en la oscuridad.
♦ Zona de inicio: Llanos exteriores de Athkatla.
♦ Cómo selecciono esta raza/subraza: Los semiorcos son los semiorcos estándar del juego. Basta con dejar vacío el apartado de subraza para ser considerado como un semiorco de estas características.

Los semiorcos llevan existiendo en el mundo desde antes del amanecer de la historia documentada, cuando se conocieron orcos y humanos. A pesar de ello, en todo este tiempo han encontrado pocos lugares en los que encajar en la civili- zación faerûnense, o quizá sea más exacto afirmar que la civilización nunca les ha hecho un hueco.
La mayor parte del pueblo llano siente una aversión hacia ellos, causada en gran parte por su aspecto. Su razonamiento es que cualquiera que se parezca demasiado a un orco debe ser un orco y alguien a quien tener lejos. Puesto que los semiorcos suelen ser más fuertes y robustos que sus iguales humanos, encuentran trabajo en pueblos y ciudades, pero su aspecto físico los señala como parias. Como respuesta a su exclusión, los semiorcos aceptan su aspecto extraño y se enorgullecen de su superioridad física, se cierran y tratan de no atraer mucho la atención, o dejan de intentar encajar en cualquier lugar y adoptan un estilo de vida nómada.
Hablan tanto común como orco. Los pocos ejemplos escritos de idioma orco usan el alfabeto dethek.
Edad: Los semiorcos maduran un poco más rápido que los humanos, alcanzando la adultez alrededor de los 14. Envejecen notablemente más rápido y raramente viven más de 75 años.
Alineamiento: Los semiorcos heredan una tendencia hacia el caos de sus padres orcos y no están muy inclinados hacia el bien. Los semiorcos criados entre orcos y dispuestos a pasar sus vidas entre ellos son usualmente malvados.
Idiomas: Los semiorcos saben hablar, leer y escribir Común y Orco. El Orco es un idioma estridente y áspero con fuertes consonantes. No tienen alfabeto propio pero se escribe con el alfabeto enano-
LA SANGRE LO DETERMINARÁ
El dios Gruumsh, creador de los orcos, es el responsable de la situación de los semiorcos. Según la leyenda, cuando Gruumsh descubrió que las otras razas se habían adjudicado todos los territorios del mundo, juró que los orcos se venga- rían, tomando lo que quisieran por la fuerza. Las grandes hordas orcas siguen haciendo eso hoy en día y aparecen cada cierto tiempo de entre la naturaleza salvaje para saquear y hurgar entre los escombros.
Como consecuencia, la palabra "orco" no posee una con notación agradable para otros faerûnenses. Por otro lado, el prefijo "semi" es motivo de escarnio entre los orcos. Algunos semiorcos criados entre orcos reaccionan a este estigma siendo más crueles que el resto de su tribu, lo que a veces los coloca en posiciones de liderazgo, pero los semiorcos foras- teros no son bienvenidos en la sociedad orca porque no son de sangre pura. Tampoco los aceptan en otras comunidades por su herencia orca.
A otros, los semiorcos les parecen repelentes e intimidatorios, lo que es tanto una bendición como una maldición, porque, aunque quienes les temen suelen dejarles en paz, a menudo son víctimas de discriminación o incluso ataques directos por parte de aquellos que se sienten amenazados por ellos. Este prejuicio hacia la raza hace que los semiorcos tarden en confiar incluso en quienes son educados con ellos, puesto que todos han sufrido experiencias de haber sido engañados con este comportamiento. Su sangre orca (la Marca de Gruumsh) hace que se enfaden con facilidad y que tengan tendencia a arremeter contra quienes les tratan de un modo injusto.
Como crecen entre orcos o bajo la sombra de su linaje, apenas cuentan con experiencia con una sociedad educada y suelen parecer rudos, cortantes o maleducados cuando tratan con otros. Tienen la franqueza de un orco y dan su opinión sin preocuparse en apariencia por la reacción. Sin importar donde residan, suelen ser definidos por otros con respecto a su utilidad como expertos en trabajos pesados y soldados. Hay pocos afortunados que sean juzgados por su carácter y sus acciones en vez de serlo por su linaje.
PATRIAS SEMIORCAS
En los países lejanos a la Costa de la Espada, como Thesk o Chessenta, hay grandes comunidades semiorcas en las que han vivido durante generaciones como un pueblo por derecho propio. Pero existen pocos lugares así en el Norte. Cerca del Reino de Muchas Flechas estaba creciendo un pequeño grupo de esta clase, pero la guerra reciente con los orcos del reino provocó que esta boyante población se dispersase.
Ningún lugar civilizado del Norte tiene una población semiorca considerable, aunque como mínimo unos pocos residen dentro o cerca de cualquier comunidad estable. Irónicamente, los semiorcos cuentan con más oportunidades de ser aceptados en los lugares más grandes y civilizados, importantes ciudades en las que sus habitantes poseen un punto de vista más cosmopolita.
Por ejemplo, en Waterdeep los semiorcos son un porcentaje diminuto de la población, aunque hay cientos de ellos. Los semiorcos que tienen su hogar en la urbe aprecian ser aceptados o, al menos, tolerados en la ciudad, hayan nacido allí, llegado por tierra desde cualquier otra parte del continente o entrado en ella junto a las naves de comerciantes.
DEIDADES SEMIORCAS
Como corresponde a su naturaleza dual, muchos semiorcos rinden culto a dioses de sus panteones humanos y orcos. Solos o entre iguales, los semiorcos rezan a deidades orcas. En especial, a Ilneval, que se considera el patrón de los semiorcos y otros orcos mixtos.
DEIDADES FAERÛNENSES
Los semiorcos que intentan encajar en la sociedad de los humanos a menudo adoptan a una divinidad humana por conveniencia, pero muy pocas veces la siguen con sinceridad, ya que lo hacen solo para mantener las apariencias. Prefieren los dioses faerûnenses de la guerra y el engaño, como Perdición, Máscara o Tempus.
PRIMERA FAMILIA
El panteón orco, conocido como la Tribu del que Observa, es un grupo de deidades brutales y crueles dominada. por su padre y jefe, Gruumsh el Tuerto. El dios de la conquista, la fuerza y la supervivencia es el rival odiado de la divinidad elfa Corellon Larethian. Se dice que Gruumsh perdió un ojo a causa de la puntería de Corellon con un arco.
La diosa madre de los orcos es Luthic, compañera de Gruumsh y diosa de la fecundidad, las cavernas y la brujería. Bahgtru, el hijo de Gruumsh, es la divinidad de la fuerza pura y bruta. Es famoso por su poder, pero algunos lo desprecian porque es zafio.
LÍDER DE LA HORDA
El dios patrón de los semiorcos es Ilneval, la deidad de la guerra. Tiene el título de Señor de la Guerra en el panteón y lo adoran quienes creen en la sabiduría de atacar en números aplastantes.
BLANCO Y NEGRO
Los dos miembros más siniestros del panteón orco están en posiciones opuestas del espectro visual. Uno es Shargaas, el Señor de la Noche, dios de la oscuridad, la noche y el sigilo. El otro es Yurtrus de la Mano Blanca, el Señor de los Gusanos, una deidad terrible de las plagas y la muerte.


