Tiefling

—Pero ves cómo te miran los demás, hija del diablo.
—Esos ojos negros, fríos como una tormenta de invierno, miraban directamente a su corazón, y la súbita seriedad de su voz la impresionó.
—¿Cómo era el dicho? —preguntó él—. Una vez es curiosidad, dos es conspiración...
—Y tres maldición —acabó ella—. ¿Crees que es la primera vez que escucho esa imbecilidad?
—Sé que no es así —cuando ella le miró fijamente, él añadió —: No es como si estuviera sondeando las profundidades de tu mente, querida niña. Esta es la carga de todo tiefling. Agunos se quiebran bajo su peso, otros la convierten en su cruz, y algunos disfrutan de ella. —Volvió a inclinar la cabeza, observándola, con ese perverso brillo en los ojos—. Te revelas contra ella, ¿verdad? Como un felino salvaje, me atrevería a aventurar. Cada pequeña pulla o comentario solo sirve para afilar tus garras.

—Erin M.Evans, Brimstone Angels.

Ser recibido con miradas y susurros, ser víctima de la violencia y los insultos por la calle, observar desconfianza y miedo en todos los rostros; este es el destino de los tieflings. Y, para añadir sal a la herida, los tieflings saben que esto se debe a un pacto, sellado hace generaciones, que impregnó su linaje con la esencia de Asmodeo, amo de los Nueve Infiernos. La apariencia y naturaleza de los tieflings no son culpa suya, sino de un pecado ancestral, por el que tanto ellos como su descendencia deberán responder para siempre.

LINAJE INFERNAL

Los tieflings descienden de humanos y, en el sentido más amplio posible, aún tienen aspecto humano. Sin embargo su legado infernal ha marcado su apariencia. Poseen largos cuernos, que adoptan una gran variedad de formas: algunos son enroscados, como los de una cabra, mientras que otros son altos y rectos, como los de una gacela o describen curvas ascendentes, como los de un antílope. También tienen gruesas colas, de hasta cuatro o cinco pies de largo, que agitan o esconden entre las piernas cuando se enfadan o ponen nerviosos. Sus caninos son muy afilados, y sus ojos no poseen pupila esclerótica apreciable, siendo de un único color uniforme: negro, rojo, blanco, plata u oro. Su piel puede ser de cualquier de los colores propios de los humanos, pero también de varias tonalidades de rojo. En lo que a su cabello respecta, este nace tras sus cuernos y suele ser oscuro: negro, marrón, rojo, azul o púrpura.

AUTOSUFICIENTES Y SUSPICACES

Los tieflings subsisten en pequeñas minorías que suelen encontrarse sobretodo en ciudades humanas, normalmente en los barrios más peligrosos, donde crecen para convertirse en estafadores, ladrones o líderes mafiosos. A veces viven, junto a otras minorías, en enclaves en los que son tratados con más respeto.

Dado que carecen de una tierra natal, los tieflings son conscientes de que tienen que forjar su propio camino y saben que deben ser fuertes si quieren sobrevivir. Recelan del primero que afirma ser su amigo, pero cuando los compañeros de un tiefling demuestran ser dignos de su confianza, este no duda en entregársela. Cuando un tiefling ofrece su lealtad, se convierte en un amigo fiel y en un aliado de por vida.

DESCONFIANZA MUTUA

La gente tiende a mostrarse suspicaz con los tieflings, pues asumen que su sangre infernal ha dejado marca no solo en su apariencia, sino también en su personalidad y su brújula moral. Los tenderos no pierden de vista sus productos cuando los tieflings entran en sus establecimientos, la guardia de la ciudad los vigila estrechamente durante un tiempo y los demagogos les culpan de los sucesos inexplicables.

Sin embargo, la realidad es que la sangre de los tieflings no tiene prácticamente ningún efecto apreciable en su personalidad. En cambio, años de lidiar con la desconfianza dejan marca en la mayoría de miembros de esta raza, que responden a ella de formas diferentes. Algunos eligen encarnar los estereotipos malvados de los que se les acusa, mientras que otros se comportan moralmente. La mayoría simplemente andan con cuidado, sabiendo cómo los demás van a reaccionar. Tras convivir con la suspicacia durante su juventud, la mayor parte de los tieflings desarrollan la habilidad para superar los prejuicios del resto de las personas median el encanto o la intimidación.

NOMBRES TIEFLINGS

Los nombres de los tieflings pueden clasificarse en tres grandes categorías. Por una parte, los nacidos en una cultura distinta a la suya suelen poseer nombres típicos de ella. otros tienen nombres derivados del idioma infernal, heredados generación tras generación, que reflejan su legado diabólico. Y, por último, ciertos tieflings jóvenes adoptan un nombre que refleje una virtud u otro ideal, que intentan encarnar para así encontrar un lugar en el mundo. Para algunos, el nombre escogido representa una noble búsqueda, pero, para otros, se trata de un destino nefasto.

Nombres infernales masculinos: Akmenos, AMnon, Barakas, Damakos, Ekemon, Iados, Kairon, Leucis, Melech, Mordai, MOrthos, Pelaios, Skamos, Therai.
Nombres infenrales femeninos: Akta, ANakis, Bryseis, Criella, Damaia, Ea, Kallista, Lerissa, Makaria, Nemeia, Orianna, Phelaia, Rieta.
Nombres de "virtud": Apertura, Arte, Azar, Cántico, Cansancio, Carroña, Credo, Desesperación, Esperanza, Excelencia, Glroia, Ideal, Miedo, Misión, Música, Ningún lugar, Pena, Poesía, Reverencia, Temeridad, Tormento.

Características:

♦ Idiomas automáticos: Infernal y Común.
♦ Ajustes de los tiefling a las características: +2 a Carisma y -2 Sabiduría.
♦ Aptitudes especiales: Apariencia de humano, Resistencia 5/- al fuego. Visión en la penumbra. Salvación contra el veneno +2.
♦ Zona de inicio: Llanos exteriores de Athkatla o Murann.
♦ Edad: Los tieflings alcanzan la madurez al mismo ritmo que los humanos, pero viven unos pocos años más.
♦ Cómo selecciono esta raza/subraza: Escoge la raza tiefling.

TIEFLINGS EN FAERÛN

La mayoría de tieflings faerûnenses, humanos con sangre infernal, poseen un vínculo común a causa de las intrigas del archidiablo Asmodeo hace un siglo.

LA MARCA DE ASMODEO

Durante la Plaga de Conjuros, Asmodeo consumió la chispa divina de Azuth y de ese modo consiguió la divinidad. Posteriormente, Asmodeo y un aquelarre de brujos, los Trece de Toril, llevaron a cabo un rito mediante el cual el archidiablo se apropió de todos los tieflings del mundo y los maldijo, haciéndoles portar "la sangre de Asmodeo". Este acto marcó a todos los tieflings como "descendientes" del Señro de los Nueve Infiernos, sin importar su herencia real, y los transformó en criaturas que se parecían a su supuesto progenitor. El resto de faerûnenses, desconcertados por el aspecto de estos seres demoníacos, desconfiaron de todos los tieflings y llegaron a ser hostiles hacia ellos.

Sin embargo, pese a lo que ciertas personas creen, Asmodeo no ejerce poder sobre su "progenie" y hoy en día tienen tanto libre albedrío (y cabezonería) como siempre. Algunos escogen servir al Señro de los Nueve Infiernos y a sus intrigas, mientras que otros encajan en facciones infernales totalmente distintas o en ninguna, pues prefieren mantenerse lejos de la política infernal.

Desde el rito que propagó la maldición de Asmodeo hace un siglo, han nacido tieflings en Faerûn que pertenecen a otras estirpes infernales, pero los que llevan la marca del archidiablo y sus descendientes siguen siendo de lejos los más cuantiosos.

VARIANTES DE TIEFLING

Linaje de Baalzebul
El desmoronado reino de Maladomini está gobernado por Baalzebul, excelso en corromper a aquellos cuyos pecados, por ínfimos que sean, pueden corromperse en actos de auténtica ruina y condena. Los Tiefling vinculados a este Archidemonio pueden corromper a otros tanto física como psicológicamente.

Linaje de Dispater
La gran ciudad de Dis ocupa la mayor parte de la segunda capa del Infierno. Es un lugar donde los secretos son revelados y compartidos al mejor postor, haciendo que los Tiefling vinculados a Dispater sean excelentes agentes del subterfugio, tales como espías e infiltrados.

Linaje de Fierna
Como maestra de la manipulación, Fierna dota a sus Tiefling de poderosas personalidades. Sus tieflings suelen tener los ojos rojos muy brillantes.

Linaje de Glasya
Glasya, la mente maestra del crimen, dota a sus Tiefling de una magia perfecta para ayudarles a salir victoriosos de sus fechorías.

Linaje de Levistus
El Helado Mar de Stygia está gobernado por Levistus, un Archidemonio conocido por ofrecer tratos a aquellos abocados a una perdición inexorable.

Linaje de Mammon
El Avarísimo Mammon ama el oro por encima de todas las cosas habidas y aún por haber. Los Tiefling vinculados a él suelen ser excelentes guardianes de tesoros, dedicándose a su recolección y protección, amasando grandes fortunas.

Linaje de Mephistopheles
En el helado reino de Cania, Mephistopheles ofrece poderes arcanos a aquellos que se lo ruegan. Los Tiefling relacionados a él suelen estarlo también a la magia arcana.

Linaje de Zariel
Los Tiefling cuyo linaje se vincula a Zariel suelen ser más fuertes que la media de sus congéneres y reciben habilidades mágicas que les auxilian durante sus batallas.

Tiefling Abisal
Todos los Tiefling Abisales relacionan su linaje a los demonios del Abismo. Aunque muchos de ellos se integran entre los humanos con más facilidad, pues sus características demoníacas físicas son menores a las de los Tiefling Infernales, aquellos con un Linaje Caótico especialmente potente portan extrañas mutaciones (tales como tumoraciones faciales) que inspiran miedo y repugnancia entre la gente común. El aspecto de estos tieflings puede variar muchísimo dependiendo de su patrón demoníaco. Por ejemplo los tieflings de Grazz't suelen tener seis dedos y la piel gris, casi negra.

ASPECTO

Si escoges una de las variantes que no es de Asmodeo el color de tu piel debe variar entre azul, gris oscuro/casi negro, lavanda, morado oscuro, rojo en todas sus variantes, gris muy pálido casi blanco y amarillo, dependiendo de la apariencia de tu patrón infernal o abisal. Aparte de la piel elige después de 1 a 4 de estos rasgos: cuernos pequeños o de cabra, colmillos o dientes afilados, lengua bífida, ojos felinos, seis dedos en cada mano, piernas de cabra, pezuñas hendidas, cola bífida, no hacer sombra o reflejo o exudar olor a azufre. Los tieflings no pueden tener alas.